BOL-16-Yungas pierde la vocación de ser el paraíso de las frutas de La Paz
Brenda Romero Doria Medina La Razón August 2007
Yungas pierde la vocación de ser el paraíso de las frutas de La Paz
Los Yungas de La Paz, esa región de atractivas y húmedas quebradas y cañones verdes, está perdiendo la cualidad que por muchos años la caracterizó como el paraíso de las frutas.
Como para no creer, en gran parte de esa región, las mandarinas, limas, papayas, naranjas y otras frutas no están a la venta o son traídas desde otras zonas.
Yungas, según el diccionario de la Lengua Española, es “natural de los valles cálidos que hay a ambos lados de los Andes”. Geográficamente, los Yungas serían aquellos terrenos con clima cálido ubicados entre los cerros.
Políticamente, Yungas está dividido en ocho municipios. Siete son parte de una geografía accidentada, y uno (Palos Blancos), con parte de otros dos, Caranavi y La Asunta, están a menor altitud y sobre una planicie conocida como Alto Beni.
Geográficamente, Yungas empieza a perder el denominativo de paraíso de las frutas. En La Asunta, Coripata, Chulumani, Irupana, Coroico, Yanacachi y parte de Caranavi desde hace aproximadamente 10 años empezaron a reemplazar los cultivos de cítricos y otras frutas por plantas de coca.
La Razón hizo un recorrido por las comunidades de Coroico, Coripata, Arapata, Caranavi, Palos Blancos, Sapecho y Porvenir.
Dos realidades son evidentes. En la zona de Alto Beni existe gran cantidad de vegetación y de árboles de cítricos, bananos y cacao. Mientras, entre Coroico, Coripata y Caranavi, por ejemplo, muchos cerros no tienen árboles y en su lugar el verde es de las plantaciones de coca.
Por ejemplo, incluso en el costado del camino que va de Coroico hacia Coripata hay muchos cocales y pocos árboles de naranja, mandarina y bananos. Varias de las casas del camino tienen una especie de terrazas con piedra pizarra que son usadas para secar la coca. En otras, hay unos cuantos árboles frutales que son utilizados para el consumo de esas familias.
El director de la Unidad Agropecuaria de la Alcaldía de Coroico, Freddy Quispe, indicó que desde hace cinco años que los cultivos de coca comenzaron a crecer, “se duplicaron”, pero no existen cifras exactas. El 60% de la población se dedica a plantar el arbusto.
El oficial mayor de Administración y Finanzas de la Alcaldía de Coripata, Iddo Monte Villa, dijo que hace una década comenzaron a cambiar las frutas por la coca.
En ese municipio, toda la población se dedica al cultivo de la coca. En Arapata y las comunidades ubicadas en el camino hacia Coripata, los cerros, como dice Inés Machaca, “están pelados y la tierra está cansada porque la mandarina, naranja y el café no quieren dar. La coca está dando, pero con abono”.
En Caranavi, según el presidente de la Asociación de productores de Coca, Federico Flores, más del 70% de la población se dedica a la producción de la coca. Pero, “estamos reduciendo el terreno al cato por afiliado”.
También dijo que “con más de 60 a 70 años de colonización, las tierras están cansadas y la única alternativa es la producción de coca para el sustento de la familia. Hay una decisión de apoyar al Ejecutivo con la racionalización de la coca, pero nuestro Gobierno debe ver políticas alternativas de producción”.
En los lugares alejados de Caranavi se produce café, cítricos, pero en los alrededores de la ciudad ya no. Hace 10 a 15 años comenzó el cambio de cultivos.
Este año, el precio del café se elevó y, según Reynaldo Ardores, afiliado a la Central de Cooperativas Agropecuarias de Caranavi, muchos productores quieren volver a cultivar café. “Hace dos años el cultivo de café estaba siendo sustituido por coca, pero eso se está revirtiendo”.
El alcalde de Caranavi, David Quispe, señaló que el principal potencial productivo del municipio es el café, que es exportado y por eso Caranavi es la capital cafetalera de Bolivia. Siguen arroz, cítricos y cacao en el sector de Alto Beni, además de otros productos como la stevia, el achihuete y “la coca en poca dimensión; las plantaciones se han paralizado”.
Las autoridades consultadas mencionaron la erosión de los suelos por un mal manejo de los mismos. En Coripata hay planes de cambiar la actividad económica de cocalera a turística, pero para ello pidieron apoyo. Coroico busca impulsar otros productos como las raíces andinas. En ambos, el agua ha comenzado a escasear.
La hoja de coca, según expertos, quita los nutrientes a los suelos y más plantaciones provocan la deforestación de bosques y la escasez de agua. Los cerros que al ingreso a los Yungas estaban cubiertos de nieve hace años, ahora sólo tienen tierra y eso se debe a la deforestación y a los cambios climáticos.
Caranavi busca también renovar plantaciones en la zona y Coripata quiere plantar ceibo para dar nutrientes al suelo cansado.
Los químicos que se usan en las plantaciones para eliminar las plagas o enfermedades dañan el medio ambiente y la salud.
La erosión de suelos ha comenzado principalmente en estos sectores, pero el riesgo será mayor con el pasar de los años.
El informe de Naciones Unidas (2006) señala que en la zona de los Yungas los cocales subieron en 4% respecto al 2005.
“Hace dos años el cultivo de café estaba siendo sustituido por coca, pero eso se está revirtiendo”. Reynaldo Ardores, de la Central de Cooperativas Agropecuarias.
“Hay una decisión de apoyar con la racionalización, pero nuestro Gobierno debe ver políticas alternativas de producción”. Federico Flores
Algunas cifras
Yungas: Región con relieve complicado y acentuadas pendientes. Su elevación varía desde 300 a 4.000 metros sobre el nivel del mar. La coca se cultiva principalmente en terrazas angostas construidas en cerros.
Informe: Naciones Unidas informó que el 2006, las plantaciones de coca en los Yungas de La Paz se incrementaron de 18.100 hectáreas a 18.900 hectáreas que hacen un 4% más respecto al 2005.
Incremento: El mayor incremento de coca se encontró en Caranavi por tercer año consecutivo. Entre 2002 y 2006, el cultivo de coca en los Yungas creció en 37%. Entre el 2005 y 2006 subió en 24%.
Palos Blancos: Hay cocales, pero no se incrementaron, incluso hubo un leve decremento.
EN EL MERCADO DE CORIPATA NO EXISTE FRUTA PARA VENDER
Los cerros ya no tienen árboles, sólo cuadrados de color verde que chocan incluso con el límite de la carretera que conduce al municipio de Coripata, en la zona norte de los Yungas de La Paz.
En el mercado del pueblo no hay fruta para vender, sólo verduras y plátano de freír que llega desde Caranavi y Alto Beni.
Salomé Crespo, coripateña, relató que a veces, en los días feriados, algunas familias sacan frutas para vender en la puerta de sus casas, pero por lo general la gente tiene árboles frutales sólo para su propio consumo.
Flemeregilda Jandavery de Barrientos volvió a su tierra hace tres años; su esposo Daniel construyó un edificio que tiene un salón de baile y una radio FM. Además, ella tiene una huerta donde comenzó a cultivar coca, pero también posee naranjo y mandarina para la familia.
Ella aseguró que cuando sobrevino una plaga (broca) de café, muchos productores optaron por sustituir sus cultivos y empezar a sembrar coca. “Donde había café había naranja, plátano, piña y mandarina”.
Coripata es famosa por la calidad de su coca. Esta planta se cosecha hasta cuatro veces al año, lo que hace atractivo su cultivo, pues con las frutas sólo se cosecha y se tienen ingresos una vez por año. Además, como la tierra está cansada, los frutos de otros cultivos que no sean coca, explicó, son más pequeños.
“Los que venden (fruta) tendrían que ser gente muy necesitada o que no quiere que su fruta se pudra”. Es muy costosa la cosecha porque los terrenos están lejos del camino, la fruta es pesada y se necesita contratar mulas, además de pagar al que ayuda que cobra Bs 30 por día. “No conviene porque no se gana casi nada, 100 naranjas se dan por cuatro o seis bolivianos”.
Grover Yujra, ex dirigente de la junta de vecinos de Coripata, contó que antes había fruta, café; pero con la caída de precios y los precios bajos de la fruta, la gente ha optado por volver cocales sus cultivos. En los últimos cinco años ha mejorado la economía, “me acuerdo que cuando era niño hasta mi alimentación era limitada, pero ahora las nuevas generaciones se han dedicado al cultivo de la coca y educan y crían mejor a sus hijos”.
El oficial mayor de Administración y Finanzas de la Alcaldía de Coripata, Iddo Monte Villa, informó que cinco a 10 años atrás, “Coripata no era conocida sólo por la producción de coca, sino de café, naranja y cítricos en general”. La situación económica hizo que el producir frutas deje de tener valor y por eso las ha sustituido por la coca.
Monte Villa señaló que el 2006 hubo escenarios para pensar en la sustitución de la coca. Se hizo pruebas piloto en la crianza de cerdos y pollos, pero se pudo ver poco interés en el tema, pues sólo cinco familias iniciaron el proyecto. También se quiere salir adelante con la industrialización de la mermelada, aunque “el problema sigue siendo la rentabilidad”. Explicó que hay materia prima para comenzar nuevos negocios que podrían ser lucrativos, pero se necesita inversión. “Aquí hay piedra pizarra o laja que podría dar resultados”.
Otros datos
Precios: Un quintal de café costaba (el precio bajo) entre 80 y 100 bolivianos, pero se tenía que pagar a seis personas para la cosecha, además del transporte y no había ganancias.
Coca: La gente puede cargar varias libras sin necesidad de ayuda, además la planta requiere poco cuidado.
Planta: Monte Villa dijo que hay un terreno para la planta industrializadora de coca.
LOS CÍTRICOS QUE HAY EN COROICO SON DE ALTO DE BENI
En la calle Pacheco, en el ingreso al pueblo de Coroico, hay unos puestos de venta de frutas y verduras; pero nada se cultiva en el lugar, sino se compra de los camiones que llegan desde Alto Beni y desde Caranavi.
Una vendedora que prefirió no dar su nombre, dijo que cuando es época seca, por octubre y noviembre, incluso se va a La Paz para comprar frutas y verduras.
Martha Velasco, propietaria del hotel Esmeralda, en Coroico, contó que en fechas de sequedad no hay frutas y que cuando se compra de quinta mano, cuesta más. 50 naranjas valen Bs 8.
Freddy Quispe Mamani, director de la Unidad Agropecuaria de la Alcaldía de Coroico, señaló que el primer cultivo en la región es la coca, luego el café, los cítricos, la apicultura y el turismo.
“Antes era más equilibrado porque había de todo un poco. El café ocupaba el primer lugar, pero por la rentabilidad y por la caída de sus precios se ha comenzado a sustituir por cocales”.
La erosión de suelos no es tanta como en Coripata, comentó, “queremos hacer convenios para recuperar cultivos como el café y las raíces andinas”. Se quiere hacer un plan de uso de suelos y formar un consejo de productores de Coroico, además de darle valor agregado a los productos.
Los precios
Naranja: El vaso de jugo vale dos bolivianos, la jarra de un litro cuesta cinco bolivianos.
Coca: El 60% de la población se dedica al cultivo de la hoja y 30% a los cítricos y al café, y en menor cantidad a otros rubros. En los cinco años se doblaron los cultivos de la coca.
Testimonios
Necesito dinero para los estudios:
Tiburcio Cama Pacxi (66), productor de coca de Coscoma.
“Con lo que ganamos de la coca podemos hacer estudiar a nuestros hijos en la ciudad, pero para que entren a la universidad tengo que ahorrar Bs 3.000 para cambiar su apellido, nadie lo quiere si no. A veces no tenemos plata y tienen que volver. Con la coca podemos mantener a nuestra familia. La naranja, mandarina no dan ni para cubrir el transporte. El problema es que hay poca agua”.
Mis hijos sólo a la coca se dedican:
Graciela Salinas (77) cultivaba cítricos y otros. Es de Ciénegas.
“Ya no puedo recoger café ni frutita porque mi cintura me quema como fuego. Yo solita he criado a mis hijos, tengo seis. Tenía y cosechaba racacha, yuca, naranja, mandarina y zapallo. Ahora mis hijos con coca nomás ya caminan, algunos me regalan alguito de dinero, pero ya no quieren recoger fruta. También se cría chanchos. Para noviembre estoy cuidando caña grande que es para Todos Santos”.
ALTO DE BENI PROVEE DE FRUTA Y ES LÍDER DE BANANO Y CACAO
Alto Beni se declaró zona libre de coca, se convirtió en principal proveedor de fruta de La Paz y en líder en la producción de banano y cacao de exportación.
Marcial Choque, miembro de una de las asociaciones, afirmó que la zona está libre de coca. “En esta región nunca nos hemos interesado por ella. Es más rentable el banano y además no tienes problemas, puedes llevarlo donde quieras y si te organizas puedes exportar, eso está en nuestras manos. Con la producción de banano se tiene una rentabilidad semanal que sobrepasa a la producción de la coca”.
El cacao y el banano son los productos principales de Alto Beni, conformada por Palos Blancos y una parte de Caranavi.
Alto Beni es parte de Yungas, sus suelos son planos a diferencia del otro sector que es montañoso. Ésa es una cualidad para lo que se produce en la región.
Actualmente, Alto Beni es uno de los principales proveedores de fruta de los mercados de La Paz. Sus cítricos son llevados en camiones que salen hacia la urbe paceña. El banano y el cacao también van hacia La Paz.
En esa zona hay al menos dos empresas grandes que exportan banano y cacao. Banabeni da el banano para el desayuno escolar de La Paz, y la asociación de cooperativas El Ceibo que, además de tener una fábrica de chocolates, exporta cacao a Japón y Alemania, entre otros países.
La Razón visitó el lugar la anterior semana. A diferencia del camino hacia Coripata, por ejemplo, en los costados de la vía no se veían cocales, sino árboles de banano, de cítricos, además de mucha vegetación. Alto Beni también provee sus frutas a Coroico, que ya no cosecha para vender. Los productores tienen grandes territorios con plantaciones de diferentes tipos. Sapecho, por ejemplo, un distrito del municipio de Palos Blancos, es cacaotero por excelencia. La mayoría de la gente es productora del fruto, aunque hay otras regiones que también cosechan sus semillas.
Jafet Porco, subalcalde de Sapecho, informó que sólo en el distrito hay unos 3.000 pobladores que se dedican a la cosecha de cacao. Hace años que las empresas engañaron a los productores pagando precios muy bajos por el cacao, entonces decidieron formar cooperativas que funcionan desde 1977. Ellos recibieron ayuda de la cooperación alemana.
Actualmente, la municipalidad tiene un proyecto para ayudar a más productores, pretende crear viveros en 150 hectáreas con plantines de cacao, cítricos, banano y café, dijo Porco.
De Alto Beni también sale hacia diferentes sitios del país madera, papaya y lima. En la zona también había fábricas de deshidratación de frutas y otra donde se hacía mermelada.
Banabeni, en el tema banano, es una empresa que tiene unas 10 asociaciones de diferentes comunidades de los Yungas.
Banabeni exporta y vende
Las bananas del desayuno escolar son yungueñas, igual que las que se comenzaron a consumir en Perú y Chile. Banabeni es una empresa compuesta por 10 asociaciones de productores de diferentes localidades de Caranavi y de Palos Blancos.
Según el promotor y miembro de la Asociación de Productores Agroecológicos de Villa Porvenir (Caranavi), Marcial Choque, el “banano es un negocio rentable y la gente se está dando cuenta de eso y está aumentando sus plantaciones”. En esa asociación hay 28 socios, y con el resto de las asociaciones suman unos 300 asociados.
Actualmente el banano se vende a La Paz y se exporta a Perú; desde diciembre va a Chile. Si hay volumen hay ganancia, dijo Choque. Un técnico (gracias a la colaboración de Usaid) ayuda a los asociados a mejorar su producción. Cada semana, Banabeni manda mil cajas para el desayuno escolar de La Paz. Para Chile, 1.050 cajas y para Perú un carro con 100 a 110 chipas (más cantidad de bananos). La cosecha del banano es semanal gracias a los suelos y los cuidados.
Otros datos
Más socios: A Banabeni se unirán tres asociaciones más.
La frase: “Si tienes necesidad trabajas, si no, no trabajas, al banano hay que poner mano de obra fuerte”. (Marcial Choque)
Ceibo: Nicolás Mollo, secretario del Consejo de Administración, indicó que 70% del cacao de la zona se va a la exportación. Hay 40 cooperativas con más de 800 socios. Ahora, hay una fábrica de chocolates.
LOS PRODUCTOS Y SUS COSTOS TIENEN SU PROPIA HISTORIA
La ganancia es alta y el esfuerzo reducido con el cultivo de coca, mientras que con otro producto el esfuerzo sube y la rentabilidad baja. En la zona de los Yungas, en los últimos años mucha gente optó por aumentar o cambiar su cultivo por uno más fructífero.
Adrián Chávez (52) cosecha cítricos cuando es temporada y los lleva a vender a la ciudad, donde por la oferta se rematan a 100 por ocho o 10 bolivianos. El año pasado había más fruta y por ello, dice, se la tuvo que rematar a 100 por cuatro bolivianos.
De su parcela salen unas siete mil naranjas, pero la ganancia comienza a esfumarse cuando tiene que pagar a los que le ayudan a cosechar y cuando debe pagar el transporte. Además, el esfuerzo que hace es grande, sacar la fruta con un palo, evitar que se dañe y cargarla hasta un centro de acopio cerca del camino.
Para los próximos meses, don Adrián y sus dos hijos deberán salir de su pueblo para ayudar a cosechar a otros o para trabajar de albañiles en algún sitio.
Pero, aquellas personas que tienen grandes terrenos con cítricos, ganan más debido a que producen más. Eso se da principalmente en Alto Beni.
Los empresarios aún tienen mayores ganancias porque están organizados y como en el caso de Banabeni o de la cooperativa Ceibo (cacao) exportan sus productos a otros países. La ganancia puede ser Bs 1.000 semanales.
Los cocaleros en cambio, cosechan más rápido porque sólo extraen las hojas de la planta y no necesitan cuidar de la misma, sólo deben esperar a que vuelva a crecer. Además, su costo casi no varía, un taque —que son 50 libras de coca— tiene un valor de 800 a mil bolivianos. Quien más terreno tiene, gana más.
Campesinos como don Adrián piden fábricas para mejorar sus ingresos.

