PER-097-Depredación y contaminación reducen hectáreas de los manglares de Tumbes
Johnny Obregón / Milagros Rodríguez Diario El Comercio November 2007
Depredación y contaminación reducen hectáreas de los manglares de Tumbes
Langostineras, desagües y residuos de cultivos son los contaminantes
Sin duda, el Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes constituye uno de los más bellos parajes naturales del Perú. Desafortunadamente --y como sucede con otras grandes maravillas en nuestro país-- su ecosistema está viéndose perjudicado por la devastación y la contaminación.
En un recorrido por la zona, este Diario pudo comprobar lo que ecologistas, autoridades y la población de Puerto Pizarro (distrito de pescadores ubicado a 12 kilómetros de la ciudad de Tumbes, donde se ubica la reserva) denuncian desde hace algún tiempo con indignación: la depredación del mangle, árbol que crece y vive en agua salada y que junto a muchos otros de su especie compone idílicos escenarios.
Un viaje de diez minutos en bote desde Puerto Pizarro es suficiente para llegar a la isla Jelí. Allí, donde antes se veían sanos y verdes mangles, solo quedan restos. Muchos han sido talados y otros quemados. Los especialistas sostienen que esto se debería al accionar de algunas empresas langostineras, las cuales necesitan espacios para construir pozas donde puedan criar a los crustáceos.
"En los últimos 10 años, las hectáreas de mangle se han reducido de 8.000 a 4.500. Evidentemente en la depredación estarían comprometidas algunas langostineras, por eso no debemos permitir que continúen operando impunemente. Ello no solo pone en peligro la sostenibilidad de los manglares sino también la presencia de conchas y cangrejos en la zona, los cuales se reproducen gracias a las plantaciones de este árbol semiacuático", sostuvo el consejero regional por Tumbes, Jorge Cordero.
Los manglares de Tumbes componen un ecosistema que sostiene la biodiversidad de la zona, compuesta por 50 variedades de aves y familias de cocodrilos que hace 10 años estaban en peligro de extinción.
Sobre este tema, el ex alcalde delegado de Puerto Pizarro, Pablo Otero, indicó que se pide al Gobierno Central que delegue al Gobierno Regional de Tumbes la facultad de fiscalizar la industria langostinera en el lugar.
"Al culminar las cosechas (la crianza de langostinos), la mayoría de langostineras limpia sus pozas con cal y otros químicos. Luego, las aguas tóxicas son arrojadas al mar de Tumbes, lo que atenta directamente contra los manglares", agregó.
Por su parte, el gerente de recursos naturales de la región Tumbes, Frank Alemán Clavijo, sindicó a las empresas langostineras asentadas en la zona como las principales contaminantes del santuario y señaló que la mayoría de ellas no cumple con el Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA) debido a una falta de control de la Dirección Regional de Producción de Tumbes.
NIEGAN RESPONSABILIDAD
El vicepresidente de la Asociación Langostinera Peruana (Alpe), Ernesto Quiroz Mannucci, rechazó que las langostineras ocasionaran los daños que se le imputan. Según Quiroz, la contaminación de los manglares se genera por otras causas, como los pesticidas y químicos que se utilizan en las 12.000 hectáreas de arroz que se siembran en las zonas aledañas, al igual que por los residuos producidos por los 6.000 pobladores del distrito de Puerto Pizarro.
SEPA MÁS
Los manglares se ubican en el distrito de Puerto Pizarro, provincia de Zarumilla (Tumbes). Es un importante paso de aves migratorias.
El mangle crece en ciertas regiones costeras y mide entre cinco y seis metros de alto. Se caracteriza por tener numerosas raíces que forman figuras parecidas a candelabros.
El nombre científico del mangle es 'Rhizophora mangle'.
El 30% de la población económicamente activa de Tumbes se dedica a la actividad langostinera.
Se estima que en Tumbes existan unas 6.000 hectáreas destinadas a la crianza y reproducción de langostinos.

