PER-094-Los pingüinos están de regreso

José Rosales Vargas   Diario El Comercio   June 2008

Los pingüinos están de regreso

UN RINCÓN DE VIDA
En San Juan de Marcona hay un rincón, una punta, en donde la vida se defiende y hay seres que tratan de continuar sobre la faz de la tierra, entre ellos los pingüinos de Humboldt
Su singular figura destaca en medio de las aves y lobos marinos que habitan los diversos acantilados y roquedales que caracterizan la punta de San Juan de Marcona, en Ica. Además su número es cada vez más creciente y esto gracias a los extremos cuidados que desde hace 15 años se brinda a esta importante colonia de pingüinos.
Si bien el proyecto Punta San Juan, que dirige la investigadora Patricia Majluf, se propuso, desde 1992, estudiar todo el desarrollo biológico de estos simpáticos ejemplares, su equipo de investigadores debió aguardar ocho años para comenzar a comprobar y registrar el progresivo incremento de la población de pingüinos de Humboldt.
"A principios del año 2000, cuando la especie había sido declarada por diversos organismos nacionales e internacionales en serio riesgo de extinción, logramos registrar en las 18 pequeñas bahías que abarcan las 54 hectáreas de la punta de San Juan de Marcona, algo más de 1.500 ejemplares de pingüinos", recuerda la bióloga Milena Roca Fabián, quien emprendió la dura tarea de salvar este especie junto con su colega Marco Cárdenas Mormontoy.
Al cabo de siete años reconocen que los resultados son más que alentadores. En la actualidad se ha logrado registrar entre 2.700 y 2.800 ejemplares, que convierten esta punta, en el apostadero más importante del pingüino de Humboldt del país. Esto gracias a que se ha extremado los cuidados debido a la singular sensibilidad de estos ejemplares a diversos factores de riesgo, como la falta de alimento o la presencia del hombre, su principal depredador.
"En todo este tiempo fue necesario sensibilizar a los pescadores para que eviten atrapar o cazar a los pingüinos, así como delimitar las áreas de pesca y extracción de mariscos, ya que estas actividades no solo los ahuyentaban sino que les causaban una disminución drástica de su alimento. También se restringió el acceso de personas a la punta e inclusive se cercó las 54 hectáreas para evitar el ingreso de zorros que habitan el desierto, así como de los roedores silvestres que ingresaban a los nidos para comerse los huevos e incluso los pichones", destacan las investigadoras.
¡GRANDE PA!
En este proceso de incremento poblacional también contribuyó el singular instinto paternal del pingüino macho.
"Está totalmente demostrado que este comparte, como pocos ejemplares, la delicada y difícil tarea de preservación de la especie. No solo ubica y construye el nido en las dos temporadas anuales de reproducción (junio y setiembre), sino que también incuba los dos huevos que pone la hembra, durante los 45 días que en promedio dura este proceso, los rota y mantiene a una temperatura adecuada proporcionándoles el calor necesario, mientras la hembra sale en busca de alimento", cuenta Milena Roca.
Al momento de la eclosión (nacimiento de los pichones), el macho se turna continuamente con la hembra para realizar los viajes de alimentación y asegurar el sustento. Siempre se observa a pingüinos machos acicalando a sus crías como lo hacen las hembras, protegiendo con su vientre a sus pichones.
Tras estos cuidados y al cabo de 72 días la pareja de pingüinos abandona el nido y obliga a sus crías a enfrentarse a su entorno. "Luego de aprender a nadar y buscar el alimento, los nuevos pingüinos abandonan el nido paternal y junto a otros ejemplares juveniles forman nuevas colonias", precisa.
Este tierno e instintivo gesto del macho sumado a la protección y tranquilidad que se le brinda a esta colonia en punta San Juan de Marcona han contribuido --remarcan ambos investigadores--, al incremento de la población pero, sobre todo, a la preservación de esta especie, que alcanza los casi 6 mil ejemplares a lo largo de la costa del país.
MÁS DATOS
Fidelidad a toda prueba
 El pingüino macho es generalmente monógamo, a diferencia de la hembra que, luego del período de incubación, realiza cópulas con diversos machos que elige.
Los pingüinos presentan alas muy fuertes, pero que no les permiten volar debido a la densidad y dureza de sus huesos. Sin embargo, en el agua alcanzan velocidades de hasta de 45 kilómetros por hora.
Los pingüinos poseen patas muy fuertes que se hallan unidas por una membrana interdigital que les sirve como timón en sus desplazamientos verticales por el agua.
El piquero, el guanay, el pelícano y el zarcillo también presentan un instinto paternal semejante al del pingüino.