PER-089-En La Pala, Tambogrande
Margarita Vega Arambulo Revista Semana – Diario El Tiempo de Piura April 2008
En La Pala, Tambogrande
El fenómeno de la migración de las aves es un acontecimiento que se repite año tras año y siempre interesa a ornitólogos; a grandes y pequeños, a expertos y aficionados. Todos se preguntan cómo estos pájaros, algunos muy pequeños de tamaño, saben cuándo emprender el camino, el día exacto y, sobre todo hacia qué lugar viajan.. La Pala, ubicada a 3,5 kilómetros de Tambogrande, en la carretera que va hacia Malingas, Chulucanas, la parcela de don Godofredo Pozo sigue siendo el hábitat de miles de garzas que llegan un día exacto y se van a fines de abril con sus polluelos bien alimentados con las tilapias de muna parcela vecina y dejando un excelente fertilizante a dos Godofredo.
¿Por qué se van de un lugar a otro las aves?, ¿acaso no hay alimento en el lugar donde habitan más tiempo? ¿Por qué se corren de un lugar a otro atravesando miles de kilómetros y muriendo algunas durante el trayecto? Hasta el momento nadie sabe de dónde vienen. La Pala ya tiene su historia desde hace más de diez años. La más feliz es la numerosa familia Pozo, aunque también hay otros vecinos que siembran tilapias que no se escapan de los picos de las garzas por ser un delicioso alimento para ellas y sus polluelos.
Arriban todos los años en diciembre, pasan la Navidad y Ano Nuevo con la familia Pozo y levantan vuelo a fines de abril, dejándoles en compensación un gran tesoro: el guano que luego de ser procesado es el fertilizante para los manos, los limones. Si bien las fuertes lluvias del verano han afectado a miles de familias, las aves o las garzas en este caso también sufrieron las consecuencias de La Niña. Los árboles con bastante humedad más el peso en los días de lluvia hacían peligrar los nidos de las cientos de aves que se posan entre sus ramas para hacer sus nidos.
GARZAS DE LOS HUEVOS DE ORO
Hace cuatro años pasamos por la parcela de don Godofredo y pudimos observar las que aún quedaban, pero este año la curiosidad nos hizo parar en su parcela y el panorama que vimos fue hermoso. En las copas de los algarrobos, se pueden observar como si fueran copos de algodón, pata y picos negros y amarillo y cosa curiosa,, esta ve no vimos muchos de plumaje negro, aunque don Godofredo nos señala que son los primeros en partir.
El graznido de las aves ya no molesta a la familia que se ha acostumbrado a sus huéspedes. Doña Eleadora se desespera cuando empiezan a llegar porque le comen todo el maíz de las gallinas y la comida de los cerditos pero luego se acostumbra, y cuando se van parece que las noches le son más largas y silenciosas.
Don Godofredo dice que en años anteriores de sequía las aves emprendían vuelo desde temprano para buscarle alimento a sus polluelos. Ahora en esta época de lluvias casi no demoran en sus vuelos, van por alimento y regresan pronto. Lo que no sabe don Godofredo es que se van a una parcela cerca donde hay un espejo de agua y el dueño siembra tilapias para alimentarse aunque se queda sin bocado porque las garzas son finas cazadoras y no les deja ni para el almuerzo del domingo.
Lo cierto es que la parcela de la familia Pozo ofrece un espectáculo grandioso y debería ser un lugar de observación de aves. Ahora que se prepara el VII Congreso Nacional de Ornitología en la Universidad de Piura, sería interesante darse una vuelta por la zona y tal vez poder ponerles una indicación para que cuando vuelvan a sus lugares de origen quizás pueda registrarse en donde anidan y se reproducen.
La familia, que también es numerosa, sabe de memoria lo que hacen las aves durante su estada nupcial. Por ejemplo en cada nido nacen dos polluelos, hay supervivencia, en la pelea si uno de ellos cae ya no se levanta y la madre no hace nada por protegerlo y llevarlo al nido.
Las garzas también comen lombrices, insectos, ranas. Tiene suerte la familia y don Godofredo `porque le limpian el campo. Como señalábamos anteriormente, el espectáculo de ver miles de aves es impresionante, pero más impresionante es ver como las madres protegen a los polluelos bajo sus alas, cómo les dan de comer, cómo los abrigan. Cuando salen a buscar alimento hoy otras jovenzuelas que cuidan a los más pequeños en caso de acercarse un extraño. Las aves son brújulas móviles para volar miles de kilómetros sin perder el norte.
OTROS DATOS (RECUADRO)
• Las aves tienen que estar completamente sanas parea emprender la marcha, sólo las mejores lograrán alcanzar el destino y ellas lo saben muy bien.
• Cuando acaba la época de cría y antes de partir sufren o experimentan una gran “restauración”.
• No sólo tienen que estar fuertes y con un plumaje en buen estado, sino que también deben acumular gran cantidad de grasa en su cuerpo.
• Las plumas viejas y estropeadas por los vuelos de verano, muy importante durante los traslados, son sustituidas según las especies por las nuevas que aparecen en su lugar.
• Ciertas especies, por su parte, realizan migraciones altitudinales, esto es, de una zona baja a una más alta o al contrario, siempre en busca de alimento en su zona reproductiva.
EL SOL Y LA LUNA:
GUIAS DE LAS AVES (Recuadro 2)
• Algunas aves migran durante la noche, otras lo hacen sólo de día porque dependen de las corrientes de aire caliente o termales, para trasladarse, Y unas terceras, viajan sin para, o haciendo muy pocas paradas, hasta llegar a su destino.
• Durante la migración intervienen tres factores que ponen en funcionamiento la “brújula” de los pájaros: el magnético, las estrellas y el sol. No obstante, algunas especies también se ayudan por los sentidos del olfato, el oído y la vista.
• Las interpretaciones y significados varían según las diferentes culturas, sin embargo, lo cierto es que el hecho en sí de la migración ha fascinado, fascina y fascinará a futuras generaciones. No sólo es importante el que las aves sepan el momento del viaje y que lo hagan junto a los demás individuos de su especie, también llama la atención que es un comportamiento innato, si se quiere genético y además repetitivo.
FUENTE. Cristina Martín
Ambientum
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