PER-085-Adiós al Edén

Alvaro Rocha Revilla   Revista Somos – Diario El Comercio   October 2007

Adiós al Edén


ATENTADO. Proyecto de ley amenaza recortar una de las reservas naturales más ricas del planeta.

Nadie está en contra de la explotación petrolera de por sí, pero resulta un despropósito mayúsculo cuando se pretende implementar dentro de un parque nacional de la envergadura de Bahuaja Sonene, declarado por la National Geographic Society como uno de los siete santuarios más emblemáticos del mundo. El valle escondido del Candamo, especies animales y vegetales únicas en el mundo, la apuesta por el desarrollo sostenible, y el futuro de los habitantes de Madre de Dios, se verán seriamente afectados con esta medida.

Detrás de todo está el petróleo, detrás de las guerras, detrás del calentamiento global, detrás de la insana postura de querer mutilar un parque nacional. “La noticia me impactó pero no me sorprendió por la subida de los hidrocarburos”, dice Daniel Winitzky, argentino de 46 años, quien ha visitado Candamo una treintena de veces (en 1999 presentó un brillante documental sobre “la última selva sin hombres”), señala que estamos ante un punto de quiebre, “si el Candamo aguanta 25 años -y pase la fiebre de los hidrocarburos- entonces se puede salvar, mientras tanto va a estar siempre en peligro”. Winitzky, que estuvo en Candamo en enero de este año, cuenta que por su aislamiento este sitio es único en el mundo, al punto que: “Thomas Vallqui, el ornitólgo, estaba sentado y un venado andaba tan distraído que se tropezó con él”. Tigrillos, sachavacas y ronsocos se acercan a curiosear a esos extraños y, al parecer, inofensivos seres que caminan en dos patas y tienen poco pelo. No le tienen miedo al hombre. Pero deberían.

El británico James D. Gilardi, Ph.D. en biología, con especialidad en ornitología de bosques tropicales y vertebrado marinos, es director de la prestigiosa asociación The World Parrot Trust, y está sumamente preocupado por los nubarrones que acechan a Bahuaja Sonene, y, como Winitzky, considera que esta es una batalla clave por el desarrollo sostenible: “Salvar una joya natural -dice Gilardi- exige algo más que dibujar líneas en un mapa. Es en momentos como éste, cuando la Naturaleza es amenazada por la explotación de gas y petróleo, cuando el compromiso del Perú con la conservación de su medio ambiente es seriamente puesto a prueba…Sólo podemos desear que el espíritu que creó este parque nacional conserve su fortaleza. Hay más especies de loros y guacamayos en el Candamo que en ningún otro lugar de la tierra…De todos los bosques del mundo, de todos aquellos que merecen ser conservados a cualquier precio, el Candamo es, en mi opinión, el primero de todos”.

MALAS MANERAS
Obviamente, los miembros del Ejecutivo no piensan lo mismo. La selva se ha lotizado. El 70 por ciento de la Amazonía está bajo exploración y explotación petrolífera. El problema no es la actividad en sí misma, pero sí dónde se hace y cómo se hace. El presidente regional de Madre e Dios, Santos Kaway, se enteró del asunto dos días después del consejo de ministros -del miércoles 26 de septiembre, donde se trató el proyecto de ley que impulsa el recorte de 209, 782 hectáreas del Parque Nacional Bahuaja Sonene- y no por medios oficiales, sino por Carlos Barbarán, periodista de radio y TV en Puerto Maldonado, capital de Madre de Dios.

La abrupta salida de Luís Alfaro, entonces intendente de Áreas Protegidas del Inrena, quien fuera despedido por el ministro de agricultura, Ismael Benavides, luego de expresar su disconformidad con dicho proyecto de ley por ser inconstitucional, y por romper compromisos internacionales como el TLC con Estados Unidos, ha demostrado la intolerancia y extrema susceptibilidad del gobierno en este tema. Es una pena, como dice la Defensora del Pueblo, Beatriz Merino, “que no haya una autoridad autónoma ambiental”, como sucede en casi todos los países de la región. Y que ante el poco peso específico del Inrena y el Conam (Consejo Nacional del Ambiente), se tenga que recurrir a los congresistas de Estados Unidos para ver si enmiendan esta situación que está violando el capítulo 18 del TLC, donde expresamente se indica que no se puede promover inversiones debilitando o reduciendo las protecciones contempladas en la legislación ambiental. En este caso, la amputación de una quinta parte de Bahuaja Sonene, justamente su núcleo -supuestamente- intangible.

GOLPE AL TURISMO
Autor de diversos libros de ecología, y director del programa de conservación de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), Pedro Solano asistió recientemente a un Congreso de Parques, en Bariloche, Argentina, y los participantes estaban consternados por “la falta de estabilidad de las políticas de conservación en casos como éste, donde el propio gobierno había decidido hace relativamente pocos años que esa área se declarase a perpetuidad y bajo la categoría más estricta de protección. Aparece como muy incoherente que todos los estudios realizados durante años en el Candamo y que fueran aceptados por el gobierno para definir la protección más grande para un área por su inmenso valor biológico sean posiblemente ignorados para tomar una nueva decisión donde esa misma área no tendría ningún nivel de protección. La justificación bajo el argumento que hay petróleo no es suficiente para recortar un Parque, ya que es un Patrimonio de la Nación y el gobierno deberá explicar cómo es que ese Patrimonio podría seguir siendo viable si se recorta su zona más importante y prístina”.

Kurt Holle, presidente de la Asociación Peruana de Turismo de Aventura y Ecoturismo, tiene claro que esta medida afectaría tremendamente al turismo, que en Madre de Dios está creciendo a un ritmo sostenido entre 15 a 20 por ciento anual, y hace tiempo es nuestro principal destino de selva, con 50 mil visitantes extranjeros al año. “El impacto en la percepción del viajero es nefasta, pues el destino pierde integridad siendo vecino a un lote petrolero. Además, varias especies como el otorongo, la huangana y los guacamayos necesitan grandes territorios para sobrevivir. Las famosa collpas de guacamayos, que atraen a tanta gente, van a perder parte de su espectáculo. Y por ser cabecera de ríos, los peces y el agua van a sufrir las consecuencias. Hay alrededor de 40 albergues a lo largo de los ríos Bajo Tambopata y Madre de Dios que van a ser afectados y, por supuesto, frenarían el impulso de inversiones en este ramo”, dice Kurt.

ABRAZO DE OSO
Para Daniel Winitzky, el proyecto de ley es desalentador, porque “desde que se creo el Parque, la fauna se ha incrementado notablemente, incluso uno puede ver águilas arpías a solo 15 minutos de Puerto Maldonado”. A esto se le suma, como un abrazo de oso, la construcción de la Interoceánica, “que va a unir la zona más devastada de Brasil con la menos depredada del Perú. Imagínate cómo va a ser ese choque de culturas económicas tan distintas”

En Madre de Dios la apuesta hasta ahora había sido bien clara: turismo, conservación y manejo forestal sostenible. Por ello se le considera la capital de la biodiversidad, pero al restarle el veinte por ciento de su ecosistema más saludable, estamos prácticamente retirando la apuesta de la mesa. “Todo lo escaso es valioso -reflexiona Kurt Holle-, ¿quién sabe cuanto van a valer esos bosques en pie de acá a 10 o 15 años, con todo este tema del calentamiento global, y los llamados servicios ambientales como la captura del carbono y mantener fuentes de agua limpia. Los bosques tropicales saludables van a ser muy escasos entonces, por lo tanto su valor económico se incrementaría considerablemente. Eso es lo que estamos hipotecando”.

NEGRO FUTURO
En Puerto Maldonado no le tienen mucho cariño a las petroleras, cuando la Mobil estuvo explorando a mediados de los noventa, tuvieron que contratar gente de afuera, porque los lugareños viven relativamente bien, y no estaban dispuestos a alejarse de su familia por un trabajo duro. Si bien no hay lujos, tampoco se ve miseria, tienen frutas y pescados a la mano. Kurt considera que “cuando se incentiva una explotación petrolera se dicen las cosas favorables, pero no se aclaran los costos sociales. ¿Quién va a pagar por la merma del turismo, por la disminución de los peces, por los incendios forestales al ralearse el bosque, por el procesador de agua que va a necesitar Puerto Maldonado, por los enfermos?”.

Esto abre la posibilidad para que se pueda intervenir en otros parques nacionales, como el Huascarán, y el mismo Manu. No se debe minimizar este atropello. “¿Qué pasaría si en una esquina de Machu Picchu se explotara petróleo? -se pregunta Kurt-, simplemente le quitas el valor icónico a la zona. Es lo que va a pasar en Bahuaja Sonene.”

Detrás de este virtual colapso de las áreas naturales protegidas, detrás de esta actitud irracional que compromete el futuro de las nuevas generaciones, detrás de todo esta miopía gubernamental está el petróleo, 30 o 40 años de dinero fresco, y luego la nada: una selva con hombres, pero sin animales, sin posibilidad de retorno, con millones de años de evolución echados al tacho.


RECUADRO:

Calatos, se buscan
Vía crucis de nativos aislados en el Perú.

Sudamérica es pródiga en nativos aislados. Los hay en Venezuela, Colombia, Ecuador, Brasil, Bolivia, Paraguay y Perú. Sin embargo, para Daniel Saba, presidente de Perupetro, el tema era algo parecido al monstruo del Lago Ness. Ante la protesta de los grupos nativos organizados que indicaban el peligro que la lotización traería para los indígenas aislados, cuestionó su existencia: “nadie los ha visto. Entonces, ¿de qué no contactados están hablando?”, dijo en abril de este año. Seguramente el doctor Saba ya no es tan incrédulo, ahora que se publicaron las fotografías tomadas el martes 18 de septiembre, cuando un grupo compuesto por la Sociedad Zoológica de Frankfurt y el Inrena, avistaron desde una avioneta a una veintena de indígenas aislados en el río Las Piedras, probablemente mashco piros.

PRIMER CONTACTO
Beatriz Huertas, antropóloga, que escribió el esclarecedor libro “Los pueblos indígenas en aislamiento”  el 2002,  dice de entrada que “fue terrible, criminal que el Inrena haya publicado las coordenadas donde avistaron a estos indígenas, me han llegado muchas cartas de protesta, pues hay muchos interesados en contactarlos, como misioneros, cineastas, empresas de TV, investigadores, antropólogos, periodistas, y eso  no es bueno para ellos en lo absoluto”.

La Ley de pueblos aislados y en contacto inicial (2006), no les garantiza a esto grupos indígenas derechos territoriales. “Es muy ambigua –dice Beatriz-, pues indica que una vez que se vuelvan sedentarios se les reconocerá algunos derechos. Esto es un retroceso (respecto a la ley de Comunidades Nativas de 1974) pues condiciona el reconocimiento de sus derechos al cambio de su forma de vida.”

Antes se les conocía como “no contactados”, luego se usó el término en “aislamiento voluntario”. Ambas nociones no tienen un sustento en la realidad. Según el investigador alemán Klaus Rummenhoeller, con 25 años estudios de nativos y medio ambiente en la Amazonía, “los pueblos indígenas, incluyendo los considerados en aislamiento, han mantenido y continúan manteniendo contactos intraétnicos con sus vecinos indígenas”. Incluso Klaus ha detectado intercambios entre machiguengas aislados con comunidades campesinas andinas (se comunican, con dificultades, en quechua).

Tampoco es acertado lo de “aislamiento voluntario”, porque como aclara Beatriz Huertas no se marginan espontáneamente, lo hacen “para preservar su integridad física y cultural. No intentan estar al margen de la historia, se aíslan porque tienen mucho miedo a las enfermedades -pueden morir hasta de un resfriado-,  a que los esclavicen como en la época del caucho, y a los madereros ilegales. Actualmente, en el Alto Purus, los nativos acosados por los madereros se están pasando al Brasil.”

RESERVA DE VIDA
Ahora también se usa el concepto de “contacto inicial”, para definir una etapa intermedia, cuando los nativos han comenzado un proceso de interrelación con la sociedad nacional. Generalmente son un absoluto fracaso, para los indígenas claro. Como dice Antonio Iviche -nativo harakmbut, presidente de la Federación Nativa del río Madre de Dios y Afluentes-, “nosotros éramos 30 mil hasta que nos contactaron, nos contagiaron enfermedades, no podíamos trabajar, nos fuimos muriendo, y solo quedamos 1500”.

Son cinco las Reservas Territoriales creadas por el Estado para nativos aislados (Kugapakori, Isconahua, Mashco Piro, Madre de Dios, y Murunahua), y existe una propuesta de las federaciones nativas para crear cinco reservas más. Pero esto es en el papel, en la práctica el lote 113, concedido a la empresa china Sapet, está sobre la Reserva Territorial Madre de Dios. Otros lotes que contienen a nativos aislados son el 39 y 67, en Loreto; el 107, en la selva central; y el 88 en Camisea. Por ello, Fenamad (Federación Nativa de Madre de Dios) y Aidesep (Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana) han presentado una denuncia contra el Estado peruano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que fue escuchada ayer viernes en Washington. Se esperan novedades.