PER-070-El mar peruano, un mar rico en peligro
Walter H. Wust Revista Viajeros Conservación y Culturas April 2008
El mar peruano, un mar rico en peligro
El mar que baña nuestra costa, generalmente no es un mar azul, ni cálido, ni transparente como el de los arrecifes caribeños. Por el contrario, es un mar verdoso, usualmente frío, muy oxigenado y pocas veces transparente.
No obstante, esta pérdida de transparencia está grandemente compensada por la extraordinaria abundancia de microorganismos (conocidos comúnmente como plancton) que son la base de la fabulosa cadena alimenticia que se inicia con las especies marinas y termina con el propio hombre.
Es así que se produce el milagro diario de la vida en nuestro mar, explicado científicamente por la concurrencia de dos factores singulares: la circulación de la Corriente Fría Peruana (o de Humboldt) y la ocurrencia de los fenómenos de afloramiento costero.
Aguas frías y ricas que llegan del sur uniéndose a aguas también frías y cargadas de nutrientes que suben de las profundidades para formar esa ‘sopa de plancton’ que alimenta cardúmenes y bandadas que, aun hoy, tras siglos de depredación, siguen sorprendiendo a todo aquel que tiene la fortuna de contemplarlas.
Muchas ciudades del Perú “miran” al mar, lo que no significa que lo vean o, dicho más precisamente, lo valoren. Pesca industrial desenfrenada y sin respetar las zonas de extracción, aparejos antitécnicos que lo arrasan todo, chinchorros mecanizados que raspan el fondo de las playas día tras día… Nadie reclama, ni los que llegamos a restaurantes donde alegremente ofrecen pulpitos bebé (es decir, cómalo hoy que mañana no habrá) ni los que viven de la pesca artesanal y dejan que vengan flotas de fuera y arrasen con sus recursos y los de sus hijos. A pesar de todo, el mar peruano sigue regalándonos a manos llenas. Ya es tiempo de empezar a devolver algo de lo que tomamos.

