PER-021-Pinturas rupestres y concesiones mineras: dilema en Corani

Rosalva Palao   Revista Cabildo Abierto   March 2008

Pinturas rupestres y concesiones mineras: dilema en Corani


El distrito de Corani, ubicado a tres horas de Macusani, en la provincia de Carabaya, al norte de Puno, ostenta en su territorio yacimientos de uranio que se encuentran en etapa de exploración por parte de empresas mineras. Sin embargo, en este mismo lugar se hallan en perfecto estado de conservación pinturas rupestres de más de 7 mil años de antigüedad. Posiciones a favor y en contra nos muestran la realidad de un gran dilema que aún no termina de resolverse.

La búsqueda del uranio
En los últimos años el precio del petróleo ha subido considerablemente. Este hecho ha motivado la búsqueda de nuevas fuentes de energía alternativa que sean más económicas. Entre ellas se encuentra el uranio, mineral que se utiliza con frecuencia para alimentar plantas generadoras de energía nuclear, destinadas a la producción de electricidad de bajo costo.
En nuestro país, importantes compañías internacionales como minera Milpo, Vena Resources, Cardero Resources y Solex Resources, se han interesado en la explotación de este mineral, motivadas además por su alto precio internacional ($/. 120.00 la libra aproximadamente). Así, con el fin de explotar prometedores focos de este recurso alternativo, han identificado zonas de uranio consideradas como “interesantes”.
Según el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), Puno es la región con mayor potencial de uranio en el Perú. El potencial de su suelo asciende a 10.000 toneladas métricas de uranio, cifra que representa el tercio del potencial de uranio en el Perú. Mientras que en Corani se estima una reserva de 66 millones de libras de uranio con un costo de producción de 10 a 11 dólares por libra.
Entre el uranio y las pinturas rupestres
Coincidentemente y por capricho del destino, el distrito de Corani no sólo conserva una gran cantidad de uranio, sino también una considerable área con una diversidad de pinturas rupestres que representan escenas de caza de camélidos y datan de la época arcaica según estimaciones hechas por el investigador y estudioso, Rainer Hostnig.

“Yo comencé a hacer los registros de esta zona el año 2000”, nos dice Hostnig, “sin embargo, a fines del 2004 se empezó a observar la presencia de varias empresas canadienses que tenían la intención de explorar la zona a través de concesiones de más de 36 mil hectáreas para la explotación del uranio, justamente en las zonas donde están superpuestas las pinturas rupestres”.

Ante esta situación, las autoridades y pobladores de la zona se han visto en una encrucijada. Por un lado, la actividad minera puede reportarles beneficios pero por otro lado, si logra concretarse la explotación del uranio, haciéndose a tajo abierto como es el método usual, las pinturas rupestres desaparecerán irremediablemente.

Frente a esto, existe la necesidad de que el Estado peruano antes de otorgar concesiones a las empresas mineras, promueva la inversión a mediano y largo plazo en proyectos de desarrollo económicos, turísticos y productivos que favorezcan a esta zona.
El peligro de destrucción de este valioso patrimonio, a causa de la actividad minera, ha generado la inmediata reacción de personas e instituciones vinculadas al tema. Con ello, se ha logrado que el Fondo Mundial para los Monumentos incluya en su lista de los 100 sitios arqueológicos o edificios históricos que más peligran en el mundo, a las pinturas rupestres de Corani. (www.wmf.org/pdf/watch_2008_list.pdf)
Dilema para autoridades y población del lugar
El grado de desinformación entre las autoridades y la población respecto al uranio es sorprendente. La alcaldesa de Carabaya, Nancy Rossel, refiere indignada que el gobierno nacional ha dado permiso a diversas empresas mineras para que realicen la etapa de exploración de este mineral, sin haber informado a la municipalidad. “Este malestar lo hemos dado a conocer a la Presidencia del Concejo de Ministros y a la Comisión de Energía y Minas del Congreso de la República, sin embargo, no hemos obtenido respuesta, ante esto hemos solicitado a las empresas que viene operando, información respecto a los estudios de impacto ambiental y sólo nos han contestado dos”. Manifiesta también que actualmente se están coordinando eventos informativos destinados a la población para conocer los efectos nocivos que traería la explotación del uranio, en la producción alpaquera, la salud y las pinturas rupestres.
“No queremos ser el perro del hortelano y cerrar las puertas a las mineras”, asegura Nancy Rossel. “Lo único que queremos es que se garantice la aplicación de medidas medio ambientales y la conservación de nuestro legajo histórico como las pinturas rupestres”.
Asimismo, plantea que podrían hacerse excavaciones subterráneas que no afecten a las pinturas que se encuentran en la parte superior. Finalmente, refiere: “Si vamos ha hablar de explotación tenemos que hacerlo bajo condiciones. No queremos que nuestras tierras de aquí a unos años estén estériles y depredadas tal y como sucede en otros lugares a manos de las empresas mineras.”
DATO
El uranio en estado natural tiene 2 % de actividad radiactiva. Esta cantidad es suficiente para alterar las funciones celulares. La población aproximada de Corani es de 3200 pobladores entre varones y mujeres.
OPINION /
Municipalidad y gestión ambiental

Por: Moisés Palomino – Abogado.
La acción municipal en materia ambiental se encuentra distribuida en distintos instrumentos normativos, entre ellos: La Ley General del Ambiente, Ley 28611, que establece en su artículo 11 de su título preliminar que el diseño y aplicación de las políticas públicas ambientales se rigen por el principio de gobernanza ambiental, que conduce a la armonización de las políticas, instituciones, normas, procedimientos, herramientas e información de manera tal que sea posible la participación efectiva e integrada de los actores públicos y privados en la toma de decisiones, manejo de conflictos y construcción de consensos. Asimismo, establece, en su artículo 14 que los sistemas locales de gestión local constituyen una de las bases del Sistema Nacional de Gestión Ambiental, donde interviene el sector privado y la sociedad civil.

Por otro lado, la Ley Marco del Sistema Nacional de Gestión Ambiental, Ley 28245, define la gestión ambiental como el proceso orientado a administrar, planificar, evaluar y monitorear con la mayor eficiencia posible los recursos ambientales existentes en un determinado territorio, buscando la mejora de la calidad de vida de sus habitantes, dentro de un enfoque de desarrollo sostenible.

Hay que destacar también que el gobierno local es la entidad encargada de aprobar e implementar la política ambiental local en el marco de su Ley Orgánica, debiendo implementar el Sistema de Gestión Ambiental.

Al margen de estas consideraciones lo cierto es que la acción ambiental municipal es reducida y no permite una intervención activa y decisiva en la gestión y protección del ambiente. En ese sentido, se espera que el nuevo Ministerio del Ambiente contribuya a afirmar un mayor ámbito para la acción municipal en este tema crucial para la vida presente y futura de las poblaciones.