PER-013-ORCOPAMPA... Ensueño del cielo arequipeño
Américo Fernández Delgado Revista Convicción October 2007
ORCOPAMPA... Ensueño del cielo arequipeño
El futuro de una vida digna estará en una ciudad de altura
Los anuncios en los medios de comunicación del mundo, sobre el calentamiento de la tierra, el aumento de los niveles del agua en el mar, los deshielos, el índice crítico del efecto invernadero, los incendios forestales, etc. no dejan dormir a los científicos que redoblan sus jornadas para estudiar y experimentar; para plantear hipótesis y recomendaciones que casi nadie hace caso.
¡La tierra aumenta su temperatura ambiental!, Es una realidad irrefutable y las pétreas formaciones en los glaciales se derriten y desaparecen, es cierto, aunque dicha revelación no llama la atención. El agua para beber de fuente viva es un lindo recuerdo y el aumento de la aparición de envasadoras de agua purificada, es evidente. Ante lo cual y sin necesidad de reflexión, nos prestamos a caprichosas encuestas que buscan hacer famosa la marca de una embotelladora, que nos cobra por un recurso natural, que podría seguir siendo útil y sano, si tomaríamos conciencia de cuidar y hacer cuidar el medio ambiente.
Se recomendó eliminar la calefacción y disminuir los duchazos de noche y madrugada para bajar el uso de las termas, ante los últimos registros de temperatura media de la tierra que señalan que la temperatura, globalmente aumentó hasta en 40C, lo que hace prever, que las recomendaciones cayeron en saco roto.
Continúa el incremento de la gradiente de temperatura y las gigantes cumbres que enlazadas forman cordilleras, acogiendo a planicies, valles, punas y cordilleras; comienzan a incomodarse con el calor de sus entrañas, dejando desprenden enormes bloques de hielo, que desastillados como frágiles cristalitos vuelven a su estado de agua líquida y gota a gota aumentan el caudal de ríos, lagos, lagunas y manantiales, pero una parte de esa agua viva se resiste a dejar esas pendientes y queda impregnada entre el carbonato de calcio de las duras rocas, formando figuras caprichosas con la permanente humedad, como indeleble huella que allí ¡alguna vez, hubo un manto de pétrea nieve!.
Por principio universal ¡El agua es vida! y quienes tienen la suerte de tenerla pura y sana deben cuidarla mejor que el oro o los diamantes, quienes la flúor, deben racionarla para evitar que aumente la cantidad de reactivos químicos y aparezcan nuevas dolencias estomacales y quienes no la tienen a la vista, tienen que buscarla en pozos y ríos subterráneos.
En zonas de altura, como Orcopampa, donde la habitabilidad urbana se impone bajo el rigor del frío, las heladas, los ventarrones y las nevadas, es común encontrarse de cara al frente con un coloso de roca y nieve como el Coropuna y si nos damos vuelta, imponente se encuentra el Huacrahuire, otros están muy cerca y otros muy lejanos, pero todos en si, son gigantes de nieve pétrea. Pocos estarán de acuerdo con nosotros, pero allí, está el futuro de los seres humanos que decidan poner en marcha su imaginación y emprendimiento.
Allí está el futuro porque esos lugares de altura, con escasa población compuesta por obreros y empleados de paso, que allí trabajan en un centro minero, esos lugares que acogen a humildes campesinos, generalmente dedicados al pastoreo; aguardan a hombres y mujeres soñadores y emprendedores; ante la evidente sordera del mundo, por evitar el calentamiento de la tierra y el consiguiente exterminio del “agua dulce".
Ante la evidencia que la temperatura de la tierra seguirá aumentando y la continuación del derretimiento del hielo de nevados y volcanes, aumentará el nivel del mar, el agua tendrá dificultades para cumplir el proceso de evaporación y en el mejor de los casos las nubes se convertirán en lluvia, muy cerca de su punto de evaporación.
¿Y para qué servirán las grandes represas que demandan ingentes cantidades de dinero para construirlas?, Servirán de poco, porque las nubes difícilmente llegarán a las alturas.
¿Y dónde irán los afligidos ciudadanos de la Costa, ante el peligro de la salida del mar?, buscarán refugio en zonas urbanas, pero ¿Las grandes zonas urbanas podrán acoger a más gente, si actualmente están saturadas de niños, adolescentes, jóvenes, adultos y mayores?, si se intenta la habitabilidad vertical, los constantes movimientos sísmicos actuarán como amenaza permanente y nadie se arriesgará, y cundirá la desesperación porque los servicios de agua y desagüe, tarde que temprano colapsarán y asomará el fantasma de las epidemias.
Ha llegado la hora de los ingenieros hidráulicos, de los arquitectos inquietos y de otros profesionales, que pongan en marcha su ingenio, para rescatar el agua impregnada en las aún rocas húmedas que se quedan sin nieve y generar grandes depósitos hídricos para intencionar un ciclo corto del agua y en las zonas planas se genere la agricultura como esperanza de vida y para evitar que la gente se quede en las planicies., se requieren de arquitectos que apuesten por edificaciones sobre rocas y entre los cerros áridos, sólo así se recompondrá el ecosistema, sin saturaciones y bajísima contaminación, entonces florecerán ciudades de esperanza y progreso, en zonas que hoy pasan desapercibidas y muchas veces menospreciadas. Mientras tanto no cesaremos en señalar que
Orcopampa, sÍ cuenta con todos los atributos para aspirar a constituirse en una ciudad del futuro y sin reservas puede identificarse desde ahora como "...Ensueño del cielo arequipeño".

