PER-012-Río Amazonas maravilla natural del mundo
Javier Medina Dávila Revista Carta Abierta – Revista de la Amazonía January 2008
Río Amazonas maravilla natural del mundo
“Míreme usted, señorita, míreme
caminar por las pampas de Payorote y Grau,
frente a las derrumbadas elevaciones del Marañón (…)
Míreme nomás como el sol despedaza mi rostro de tres décadas y más,
esta cara que se ha mojado en el Amazonas,
en el Ucayali, en el Tapiche
y en el Blanco de donde han huido los zancudos”.
(Poema “Balata de Glorioso García”, de Carlos Reyes)
Ese es el primero, el único pero seguramente no el último poema inspirado en la contemplación de la naciente del río Amazonas, desde la comunidad Miguel Grau, cuya vida ha cambiado en los últimos dos años desde que allí se construyó un mirador de más de treinta metros de altura para apreciar cómo el Ucayali y el Marañón confluyen sus fuerzas para dar vida al más torrentoso, largo y maravilloso río del mundo, el Amazonas.
Es tan fantástico este gigantesco curso de agua, que en su mundo submarino habitan dos mil quinientas especies de peces, diez veces más que en todo el océano Atlántico, según datos que acumuló el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) para postular al Amazonas como una de las siete maravillas naturales del planeta que ha convocado la fundación de Bernard Wever, la misma que puso a Machu Picchu como una de las siete maravillas del mundo.
Es tan admirable todo lo amazónico, que esas prodigiosas ruinas arqueológicas son parte de su cuenca, como lo son las admirables reservas naturales del Manu, Pacaya-Samiria o el Allpahuayo-Mishana.
La Amazonía se extiende sobre siete millones y medio de kilómetros cuadrados de trópico húmedo, un paraíso donde todavía no se termina de calcular cuánta vida existe, pero nadie duda que alberga la mayor biodiversidad del orbe bañada por este río que nace gigante cerca de Nauta, a una hora de Iquitos por carretera asfaltada y media hora en deslizador.
En busca de esa sustentación del Amazonas como maravilla natural, el presidente del IAP, Luis Campos Baca y el alcalde de nauta, René Navarro do Santos, fueron hasta el mirador de Grau y después cruzaron el río hasta el mismo punto de confluencia, encontrándose con bandadas de garzas, mijanos de boquichicos y numerosos bufeos que juguetean en la confluencia por ser fuente de abundante comida para estas especies.
Los expedicionarios quedaron sorprendidos por el evidente encuentro de los ríos Ucayali con el Marañón, con sus aguas turbias el primero hacia la derecha y mucho más claras el segundo, hacia la izquierda, formando entre ellos sus propio divortium entre olas y remolinos.
El fenómeno natural y el paisaje son tan impresionantes que ambas autoridades convinieron en impulsar en ese lugar otro mirador para admirar de cerca ese matrimonio de aguas, como lecho de juegos entre garzas y bufeos y punto de encuentro para el desove de gamitadas.
Campos Baca fue a Belem do Pará, a la boca del Amazonas, allá donde su ancho llega a los 250 kilómetros, reconociendo que la comarca empieza en Perú, con orígenes a cinco mil metros sobre el nivel del mar, en la quebrada Apacheta de la cordillera del Chila, en los Andes de Arequipa, donde apenas bajan tres litros de agua por segundo.
Razonas hay muchas. Se trata de la historia del ochenta por ciento de las especies de la Tierra, entre ellas numerosas plantas medicinales que han salvado y salvarán al mundo, con el veinte por ciento del agua dulce para la humanidad, más de mil afluentes, 23 millones de habitantes, un millón de ellos indígenas con culturas y sabidurías aún por compartir.
“Esto es un paraíso pero no es el pulmón del planeta, eso es una falacia, porque el oxígeno que produce se consume con la materia orgánica que se degrada. Pero sí es una sombrilla, porque amortigua las precipitaciones que destruyen el suelo; una bomba de agua, porque la mitad de las lluvias son por evapotranspiración; y un reciclador, porque mediante sus hongos entran nutrientes a las plantas que, al morir, nuevamente caen para seguir transformando esa materia”, explicó Campos Baca.
Argumentos no faltarán para reconocer al Amazonas como una maravilla. Tampoco para que sigan aflorando líneas bucólicas como las del nautino Carlos Reyes en su poema “Balata de Generoso García’
“(…) solo sé que después del río de calumnia
aquí florecerá la vida del planeta será diferente (…)
un camino de árboles donde se tumba el extenuado
un monte alto donde tragarás el aire fluvial
y escucharás el viento sobre
los platanales”.
Crece la población, los negocios y los chamanes.
Desde que instalaron al mirador, el caserío Miguel Grau creció en población, ahora con cerca de mil habitantes y también en negocios. Ya no solo pescan, sino se preparan para recibir a los turistas trabajando artesanías y mejorando sus viviendas para que sirvan de hospedajes. Ahora poseen televisores y equipos de sonido junto con sus escopetas de caza, sus machetes y sus redes de pesca.
“Tenemos un bello y apacible pueblito con sus calles y chacras ordenadas. Nunca falta el agua de coco para el camino; estamos creciendo y un inversionista iqueño está construyendo un hotel”, reveló el agente municipal Aríster Arirama.
El alcalde de Nauta también anunció una carretera de 21 kilómetros desde esa ciudad hasta el mirador; la siembra de plantas medicinales y hasta la formación de chamanes para vestir de misterio toda esta maravilla.
Otros datos más
La Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) declaró al 2009 como “Año, destino Amazonía”.
El Gobierno Regional de Loreto anunció que el 2008 será el año del despegue del turismo. “Ante este reto solo nos queda especializarnos y que los empresarios focalicen sus nichos de mercado, que nosotros les daremos el soporte logístico necesario”, dijo el presidente regional Yván Vásquez Valera al lanzar la campaña ‘Río Amazonas, maravilla natural mundial”, al que se puede nominar desde la web www.natural7wonders.co.

