PER-25: Flores para Cordillera Azul

Kjeld Nielsen   Viajeros, Conservación y Culturas, Lima, Lima   junio 2005

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Hace exactamente cuatro años, el compromiso de un destacado equipo de conservacionistas fue coronado con la creación de uno de los más importantes parques nacionales del Perú; Cordillera Azul, que hoy simbólicamente celebra este cuarto aniversario - como manda la tradición - con flores y frutos, mismos que empieza a cosechar…y muy generosamente.

Hace cuatro años nació el parque

El parque se terminó de crear desde el aire. A bordo de un helicóptero - que parecía seguir movimientos de marea sobre las cumbres azuladas que fusionan a Loreto, San Martín, Huánuco y Ucayali - Valentín Paniagua oficializó el establecimiento del Parque Nacional Cordillera Azul el 21 de mayo de 2001.

Lo que se lograba ver a través de las pequeñísimas ventanas trascendía cualquier argumento adicional, un conjunto de paisajes que desde entonces serían el escenario de algunos de los más interesantes y alentadores esfuerzos de conservación en el Perú.

Un vistazo a la Cordillera Azul

Meses antes, las pocas, pero reveladoras investigaciones realizadas en el área - particularmente por el Field Museum de Chicago, el Museo de historia Natural de San Marcos, APECO y el equipo que posteriormente fundaría el Centro de Conservación, Investigación y Manejo de Áreas Naturales CIMA - habían descubierto más de 30 animales y plantas nuevos para la ciencia, incluyendo al barbudo de pecho escarlata (Capito wallacei), un ave que sólo vive en unos pocos cerros del parque, singularidad que comparte con muchas otras especies.

Así, se empezaba a develar - una de las últimas y - la mayor extensión de bosques montanos intactos de nuestro país.

Su relieve único y accidentado incluye cuencas que protegen las fuentes de agua para cientos de poblados fuera de él y gracias a la protección que se le viene dando al área, un grupo de nativos Cashibo cacataibo permanece en aislamiento voluntario manteniendo su estilo de vida tradicional intacto como en muy pocos otros escenarios de nuestra amazonía.

Compartiendo el esfuerzo

Cuatro departamentos comparten los más de13 500 km2 de Cordillera Azul, lo que ayuda a entender por qué incluso desde antes de su creación, el trabajo por la conservación del parque ha sido referencia de una exitosa labor - igualmente - compartida.

La Jefatura del parque (INRENA) y el equipo de guardaparques de la mano con algunas de las más destacadas organizaciones conservacionistas nacionales y locales, pero sobretodo, con el apoyo en distintos niveles de más de 80 comunidades vecinas, ha dirigido la gestión y protección integral de Cordillera Azul, que también celebramos.

El éxito es de todos

Hoy, los pobladores locales son protagonistas centrales en la gestión y protección de Cordillera Azul, como parte del Comité de Gestión del parque, participando en alguna de las varias propuestas de manejo de recursos promovidas por CIMA en apoyo al parque o inclusive en la primera línea, asumiendo las acciones de control y vigilancia como guardaparques.

Así, al este del parque, más de 40 pobladores shipibos empiezan a participar en la protección de sus territorios ancestrales, beneficiando al parque con sus conocimientos, pero sobretodo involucrándose directamente en el cuidado de una de las áreas protegidas de mayor importancia en el Perú.

En este cuarto aniversario entonces, los éxitos del parque muestran una relación clara y directamente proporcional al nivel de participación de la población y, por eso, su Jefatura y las organizaciones que lo acompañan reafirman sus esfuerzos y felicitan a Cordillera Azul en su cuarto aniversario bajo el ya conocido lema ¡TODOS SOMOS EL PARQUE!