PER-78: Proyecto Vilcanota
Jennifer Levy Bienvenida, Lima, Lima septiembre 2005
"Por favor, NO LEA el artículo debajo, pues éste no clasificó
a la segunda fase de evaluación.
Este año el Gobierno Peruano y el Banco Mundial lanzaron la puesta
en marcha del Proyecto de Reordenamiento y Rehabilitación del Valle
del Vilcanota con un monto total de 8.2 millones de dólares, que
servirá no sólo para poner fin al desorden que viene sufriendo el
pueblo de Machu Picchu sino todas las localidades que viven a lo
largo del río sagrado y que nadie aún ha puesto el ojo sobre ellas.
Una oportunidad que no debemos dejar pasar.
El proyecto de Reordenamiento y Rehabilitación del Valle del Vilcanota se forma a raíz de que en Diciembre del año 2002 un equipo del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) realizó un plan de reordenamiento urbano en Machu Picchu en materias de medio ambiente, gestión turística y servicios públicos. En ese momento refiere Alfredo Salazar, coordinador general del proyecto, "nos dimos cuenta que el problema no sólo estaba en Machu Picchu Pueblo sino en todo el trayecto de la cuenca del río Urubamba que involucra las poblaciones de Aguas Calientes, Ollantaytambo, Urubamba, Calca, Pisac y ciudad del Cusco".
Siendo éste el nuevo objetivo, luego de una serie de negociaciones con el Banco Mundial en febrero de este año, el gobierno peruano y la mencionada entidad bancaria firmaron un acuerdo por el que se nos otorgó un préstamo de 4.98 millones de dólares que serán entregados a lo largo de los siguientes cuatro años. Adicionalmente a estos montos "tenemos una contrapartida de 3.2 millones de los cuales 2.1 son de MINCETUR y 1.1 son otras 16 instituciones", especifica Salazar.
Los principales problemas identificados en la región son la contaminación ambiental por residuos sólidos y líquidos principalmente del río Vilcanota, la falta de capacitación por parte de los prestadores de servicios de turismo y la carencia de infraestructura en transporte que recibe un alto número de visitantes que llegan cada año de todas partes del mundo.
CONTAMINACIÓN AMBIENTAL
Sólo en Machu Picchu Pueblo se genera un promedio de 6.1 toneladas de desechos sólidos al día, cantidad elevada para una población de tan sólo 3000 habitantes y 1500 turistas diarios. Asimismo, la población urbana de la ciudad del Cusco produce diariamente un aproximado de 270 TM de residuos sólidos de los cuales son dispuestos en el botadero de Haquiri 210 TM mientras que las otras 60 TM van a parar a otros destinos entre ellos la orilla de los ríos.
Pero el tema de la contaminación del río es más complejo aún. Un gran porcentaje de las aguas residuales generadas en la ciudad del Cusco es dispuesto directamente al río Huatanay, que posteriormente desemboca en el río Vilcanota, por falta de cobertura de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas de San Jerónimo, que no abastece el tratamiento de todas los vertidos de aguas servidas.
Además, los centros poblados más importantes de la cuenca del Vilcanota tampoco cuentan con sistemas de tratamiento de aguas servidas incrementándose el problema de la contaminación. El alcalde de la localidad de Chinchero, Teófilo Gómez, comenta que espera que se resuelvan los aspectos de saneamiento urbano para poder salvar el río Vilcanota "que está terriblemente contaminado". Añade que su localidad, a pesar de pertenecer al circuito turístico, no tiene agua potable.
El Instituto Cuánto (2002) señala que las aguas del río Huatanay contienen agentes químicos y sustancias patógenas por encima de los estándares aceptados. Esta situación se torna más compleja si tenemos en cuenta que muchas poblaciones utilizan directamente el agua del río para el consumo humano, con fines agrícolas, pecuarios y/o como espacio de recreación de los niños con lo cual ponen en grave riesgo su salud.
Para subsanar esta situación, el proyecto del Vilcanota contempla la intervención del Programa Nacional de Agua y Saneamiento Rural PRONASAR para que desarrolle un programa de limpieza de los desagues de forma ordenada en las seis localidades que viven en el valle. Sin embargo, el especialista Salazar reconoce que "de nada me sirve limpiar esta parte del río si las aguas que vienen de la ciudad de Cusco seguirán estando sucias".
TURISMO DIVERSIFICADO
Uno de los principales problemas que tiene que enfrentar este proyecto es que sólo en el tramo de Urubamba-Ollanta hay un desarrollo muy fuerte de inversión mientras que en todo el resto del valle no hay mayores servicios de pernoctación para los turistas. La localidad de Urubamba, por ejemplo, por la que pasan de 300,000 a 500,000 visitantes aproximadamente por año, sólo tiene dos horas de agua al día.
El objetivo es poder extender el periodo de permanencia de los visitantes en el valle y diversificar los sitios de interés para que no sólo Machu Picchu sea el destino turístico preferido. Y el servicio de trenes es un factor que contribuye con esta situación pues "si tuviésemos un servicio de trenes más efectivo que llegue y parta de Ollanta cada media hora no se provocaría el cuello de botella que se ha generado en dicha localidad", subraya Salazar.
Otro de los retos del plan es ofrecer capacitación a todos los operadores turísticos autorizados en el Camino Inca, por un lado, y en todo el trayecto que va desde Ollanta hasta Pisac incluido Machu Picchu para que mejoren su servicio de atención al cliente.
Para terminar, hay que tener en cuenta que todas estas propuestas pueden funcionar muy bien si es que la población local participa y se compromete con esta propuesta de desarrollo. Como dice Carlos Loret de Mola, director del CONAM( Consejo Nacional de Medio Ambiente) ,"lo más importante es que los actores locales hagan suyo el proyecto" y añade que esto puede ser difícil porque no siempre hay una comunicación fluida entre las provincias.
En este sentido, Juan José López López, director de Apumayo Expediciones, APTAE Cusco y de la iniciativa Salvemos el Río Sagrado de los Incas, declara: "las autoridades tanto el Gobierno Regional, la municipalidad Provincial del Cusco y las municipalidades del Valle están distraidas en enfrentamientos políticos y diferencias absurdas que complican más aún cualquier buena intención de manejo de los recursos". Después de todo, esperamos que en el 2009 el balance sea positivo.

