PER-62: Wakama la ecoplaya del sur
Diana Huamaní Huamaní Suplemento Ecológica, El Peruano, Lima, Lima marzo 2006
"Por favor, NO LEA el artículo
debajo, pues éste no clasificó a la segunda fase de
evaluación.
ENTRE CHINCHA E ICA SE ENCUENTRA EL CAMINO PARA DEJAR EL
ESTRÉS
Lo nuevo genera la curiosidad de descubrir y, mejor aún si lo hacemos, bajo un cielo, que, al perderse en el mar, nos pinta radiantes colores. Eso es Wakama, el refugio natural que necesitamos para huir de la ciudad y curarse del estrés.
Pero como todo lo bueno, Wakama se hace esperar, para después recibirnos con su canto marino y en una alfombra de arena fina: Justo lo que el médico me recetó, a sólo dos horas y media al sur de Lima.
El cielo ha bañado con sus colores las cabañas y el mar se ha encargado de decorarlas con conchas, palmeras y cañas. Nos cuentan que sólo por ese motivo la playa las aceptó de manera innata.
Wakama significa más que una forma de vida, es dejarse llevar por el misterio de la naturaleza marina y que los peruanos podemos hallar en el kilómetro 178.5 de la Panamericana Sur, entre Chincha e Ica, no en vano, es considerada la primera y única ecoplaya del país.
Las olas del mar mecen a los niños mientras esperan ver a la familia de delfines y las ballenas jugar a lo lejos. Para los enamorados, la Luna y hasta las estrellas fugaces regalan deseos con sabor a fogata y al son de cajón chinchano, pero sí hay que pedir perdón por los excesos, el Sol y las campanas de la capilla despiertan para la misa dominical.
Relajo total
Los pobladores de la zona tienen siempre cálidas sonrisas y rostros bronceados para los visitantes, a quienes les cuentan su secreto para eliminar el estrés y la tensión, tal como ellos lo consiguieron en su refugio ecológico: disfrutar en Wakama.
Si de buena comida se trata, nada mejor que un tiradito de pescado, cebiche de mariscos, causa frita, pescado a la plancha, pizza y hasta sushi con una copita de pisco sour recién preparado, para tener el corazón contento. Aquí, el visitante puede encontrar todos los servicios. Luego, la arena nos invita a jugar, practicar bicicross, ala delta, sunboard, pesca, footing, pasear a caballo por la orilla y hasta disfrutar de una sesión de masajes frente al mar.
Alberto Cillóniz, agricultor chinchano de profesión y arquitecto por vocación, cuenta que Wakama Ecoplaya nació con la idea de convertir la zona en un centro de refugio ecológico para las personas, y a la vez en un área de protección y preservación de los animales marinos.
"Hacemos que las familias realicen un tipo de turismo vivencial y conozcan cómo viven los animales marinos y las aves propias de la playa, además participan de la limpieza de la playa", afirmó.
La playa está conformada por 62 cabañas de dos pisos y 20 de un solo piso que se alquilan al visitante.
Clínica para animales marinos
Gracias a un convenio, firmado entre Wakama, Ecoplayas y la Organización Científica para la Conservación de Animales Mamíferos Marinos (Orccamm,) se construyó la base de la primera clínica del país, que tendrá la finalidad de rehabilitar a los animales marinos, como delfines y lobos de mar, que varan en las playas por causa del hombre o de la misma naturaleza.
El presidente de Orccamm, Carlos Yaipén Llanos, explicó que esta clínica se ubica en una zona estratégica, cerca de Lima y de la Reserva Nacional de Paracas, única área protegida en nuestro litoral.
"Es la primera vez que se hace este tipo de trabajo médico veterinario en el país y ya contamos con un grupo de especialistas y voluntarios entrenados para atender toda clase de emergencias con animales varados: primeros auxilios, rescates de emergencia, y atención que permite brindarle al animal enfermo o en problemas una segunda oportunidad", explicó.
Yaipén Llanos reveló que, según las investigaciones realizadas por esta organización, la mayoría de los animales marinos vara en las playas con señales de haber sido envenenados, acuchillados, intoxicados y hasta con orificios de bala.
Los delfines, animales que parecen tener una extraña afinidad con los seres humanos, son capturados para consumo humano o comercializados para fabricar artesanías con sus dientes y huesos.
El Gobierno peruano en 1990 decretó la prohibición de captura de delfines, su procesamiento y comercio, pero el efecto no fue el esperado: en 1993 se calculó que anualmente eran capturados entre 15 mil y 20 mil.
Los esfuerzos de esta organización están dirigidos a salvar aquellos animales que han quedado huérfanos, están heridos o enfermos para rehabilitarlos y devolverlos de nuevo a su medio ambiente.
Wakama siempre es una fantasía por descubrir y, mejor aún si lo hacemos, en una playa virgen y silvestre donde podamos contribuir a proteger y preservar nuestro ecosistema, enfatizó.
Aves marinas de la playa
Ostrero Común o Brujilla
Pelicano o Alcatraz
Gaviota Gris
Gaviota Peruana
Gaviotín de Sándwich
Zarapito Común
Piquero Común
Gaviota de Franklin
Gaviota Elegante
Gallinazo de cabeza negra

