PER-60: San Fernando, el último refugio

Alejandro Tello Guevara   Suplemento Ecológica, El Peruano, Lima, Lima   septiembre 2005

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La otra casa de Guanacos y Cóndores

Un reciente estudio en las Lomas de San Fernando permite establecer que este lugar se ha convertido en el ultimo refugio costero de ambas especies. Integrantes del proyecto Refugios del Desierto cuentan la experiencia y explican la importancia de los hallazgos.

Tanto el Guanaco Lama guanicoe como el Cóndor Vultur gryphus se encuentran actualmente en situación de peligro en el país, según consta en el DS 044-2004-AG y es debido a esta realidad que nos propusimos ubicar el rango de distribución de esta especie en las Lomas de San Fernando, en Nasca.

Así, el año pasado, durante un recorrido de tres días por el desierto pudo apreciarse, después de largo tiempo, rastros de los guanacos en la zona.

Las huellas fueron apreciados a unos cinco kilómetros de la orilla marina, en lugar con gran población de cactáceas y matorrales arbustivos.

Guiados por el biólogo Pablo Merino, del proyecto Refugios del Desierto, a lo lejos se observo lo que podría ser un macho solitario de lama guanicoe, y a una distancia de casi 200 metros del animal, excretas regadas alrededor, que indicaba la presencia de otros individuos de esta especie.

Años atrás esta especie recorría habitualmente la costa del Perú pero, por razones que aun se encuentran en estudio, su presencia se ha ido reduciendo dramáticamente, replegándose únicamente a Pampas Galeras en Ayacucho. A este hallazgo, motivador para los expertos, se sumo el de un grupo de cóndores, de entre doce y veinte individuos.

Este nuevo dato entusiasmo a los presentes debido a que su numero se ha ido reduciendo en la costa, incluso en la inmediaciones de la Reserva Nacional de Paracas, hasta donde llegaba para alimentarse entre febrero y noviembre con los lobos muertos.
Lo interesante también del hallazgo fue el refugio y dormidero que había establecido en los acantilados.

Estratégica área

Desde el año pasado, cuando se hicieron publicas las condiciones y valores biológicos del área marino-continental de San Fernando, se han producido una serie de evaluaciones e investigaciones en la zona, promovidas por sectores locales e instituciones académicas.

Sin embargo, aun no se logra el acuerdo interinstitucional necesario para otorgarle al área una protección legal. Parte de la zona en investigación padece en este momento de litigios por tenencia de tierras.

Los estudios realizados hasta ahora muestran la importancia que ha cobrado el lugar, tanto para los guanacos como los cóndores, los que han sido obligados a abandonar sus zonas históricas, para buscar refugio en otras más apacibles como san Fernando.

El corredor biológico que se ha creado en la ruta de preservación de ambas especies requiere de una urgente protección.

La idea es que el Gobierno Regional ordene territorialmente la zona y le brinde el amparo necesario para que el guanaco como el cóndor continúen haciendo de este lugar su morada temporal o permanente, al tiempo que se desarrollan mayores estudios al respecto.

EL GUANACO ES EL MAYOR DE LOS CAMÉLIDO AMERICANOS Y PROCEDE DE LAS ALTURAS DE AYACUCHO, PROBABLEMENTE DE PAMPAS GALERAS.

Cóndor se sabe poco

El Cóndor andino continua siendo un gran enigma para el Perú, donde no existen estudios oficiales sobre su población y estado actual. Se sabe que durante el siglo pasado fue diezmado al creérsele un cazador. En nuestro país el cóndor se encuentra en Situación vulnerable.

Radiografía del guanaco

De acuerdo con el Consejo Nacional de Camélidos Sudamericanos (CONACS), el Guanaco es el más grande de los camélidos silvestres.

Vive en un amplio rango de ambientes, desde el desierto caluroso hasta las zonas frías y húmedas, desde el nivel del mar hasta los andes, y desde el norte del Perú hasta Tierra del Fuego.

Los países en los que se encuentra una mayor población son Argentina (aprox.585.000) y Chile (aprox.25.000), mientras que en Ecuador, en cambio se le considera extinguido.
En nuestro país tenemos aproximadamente unos 3,900 individuos, entre ellos el subtipo Cacsilensis, que habita en los andes del Perú y Bolivia.

Es un animal gregario con costumbres y comportamiento social muy similares a las vicuñas. En casos extremos llega alimentarse de raíces y tallos subterráneos, llegando a tomar incluso agua de mar.

Su dorso esta cubierto por un vellón de color café formado por dos capas entremezcladas de fibra corta y fina de 14 y 17 micras de diámetro y cerda gruesa.