PER-38: Escalera a la diversidad
Anghello Llerena García Suplemento Turismo, El Comercio, Lima, Lima febrero 2006
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a la segunda fase de evaluación.
La primera área de conservación regional supone descentralizar
el sistema de áreas protegidas, generar un `boom´ ecoturístico y
cerrar un gran corredor biológico
El milagro más celebrado de la región San Martín es la resurrección del ecoturismo. Después de veinticinco años, la creación de la primera Área de Conservación Regional del país, Cordillera Escalera, ya es una realidad y las provincias nororientales de Lamas y San Martín cuentan con una importante herramienta del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sinanpe) para administrar y conservar, 'in situ', su enorme diversidad biológica. Las 149.870 hectáreas de área restringida servirán para conservar la vida, casi ignota, que buye en las alturas de los bosques nublados del norte del país. Una zona prioritaria para proteger sus grandes reservas de mamíferos, anfibios, reptiles y aves endémicas, que en otras partes del mundo son exóticas, no se ven. Muchas están en peligro de extinción y, en el mejor de los casos, son desconocidas para el mundo científico.
Las riquezas de la Cordillera Escalera hablan, caminan, florecen, discurren desde sus hermosas cascadas como las de Aguashiyacu, por sí solas. El oso de anteojos (Tremarctus ornatos), el puma (puma concolor), el cóndor (vultur gryphus), el gallito de las rocas (rupícola peruviana), junto a otras aves como el tucancito amarillo (aulacorhynchus huallagae), el hormiguerito garganta ceniza (herpsilochmus parkeri), el ángel de sol azul ( heliangelus regalis) y el pato cabeza castaña (netta erythropthalma), entre otras especies faunísticas en peligro de extinción, habitan entre la riqueza paisajística de decenas de cascadas y aguas termales, bajo la sombra de sus bosques diversos, que captan el agua de las nubes y hacen brotar perfumes amazónicos intensos de orquídeas sofisticadas, aferrándose a la vida. Así, aire, agua y fuego se combinan para regalarnos uno de los más bellos paisajes vírgenes y biodiversos de Sudamérica. [Pasa a las págs. B4-5]
Cordillera Escalera. Un territorio biodiverso con mucho futuro en su naturaleza
Una selva de osos, aves y orquídeas
Más de 150 mil personas que habitan en las faldas de la
Cordillera Escalera se beneficiarán con el área protegida. El
ecoturismo y los servicios ambientales se presentan como los
resortes que impulsarán su desarrollo
[Viene de la Pág. B1] Hay mucho que trabajar en este paraíso biodiverso. El gobierno regional de San Martín tiene un gran reto para hacer cumplir las seis metas principales del área de conservación. El artículo dos del Decreto Supremo 045-2005-AG manda, entre los objetivos generales, conservar y proteger los recursos naturales y la diversidad biológica de los frágiles ecosistemas que atesora la cordillera. Además debe asegurar la continuidad de los procesos biológicos del área y contribuir con la zonificación ecológica y económica para el ordenamiento territorial y su gestión ambiental. También incentiva cuidar los suelos y la vegetación como reguladores de los regímenes hidrológicos de las cuencas que nacen en Escalera, para que se asegure el abastecimiento de agua para la población. Finalmente, crear las condiciones necesarias para el florecimiento de actividades ecoturísticas, recreativas, educativas y científicas, es el principal lineamiento para su consolidación.
El eslabón que faltaba
Su ubicación cercana a áreas de endemismo de aves (que solo existen en esta parte del planeta) junto a los bosques de protección Alto Mayo y el Parque Nacional Cordillera Azul hacen de la cordillera Escalera el último eslabón para la puesta en valor de un gran corredor biológico.
Sus recursos florísticos son más que imprescindibles. Posee más de 25 especies de plantas con propiedades medicinales, 23 aptas para el consumo humano, ocho especies (entre ellas las orquídeas) con propiedades ornamentales y nueve para las labores artesanales.
Mundo anfibio
Sus pantanos, prístinos, son un magnífico laboratorio para las investigaciones científicas. De las nueve especies de anfibios que posee (centronélidos), se identificaron tres muestras nuevas para la ciencia, tomando en cuenta que los estudios en la región son escasos; de los 14 tipos de ranas venenosas identificadas en todo el Perú, tres son nativas de aquí. Valores ecoturísticos que, sumados a miradores, nacientes de ríos, centros artesanales, poblaciones nativas, restos arqueológicos e innumerables cascadas y paisajes exuberantes, deberían ser consolidados para que el oso de anteojos y el gallito de las rocas vivan en paz, lejos de la depredación, y sigan siendo los símbolos de la cordillera.

