Pelechuco pueblo de ensueño
Nelson Fernández La Vicuña - La Paz June 2004
Al pie del Katantica se encuentra un lugar encantador
Debo confesar que de los muchos viajes Encaramado en el corazón de la Provincia Franz Tamayo se alza como una muestra más de la riqueza de nuestra patria, el poblado de Pelechuco, verdadera reliquia que guarda entre sus calles de piedra, historias y tradiciones de su tierra.que realicé en mi vida no encontré un pueblo más encantador que el rincón de niebla o Pelechuco en Quechua. Llegar a este sitio del país es dar alimento a los más intensos y creativos pensamientos de nuestra imaginación. Varios son los encantos del lugar que resumen la riqueza mineral, animal y vegetal de la Provincia.
Un lugar del pasado
Diez minutos antes de llegar a Pelechuco quedé maravillado por una ciudad de piedra que remontaría al incario a cualquier mortal. En medio de un enorme cañadón, se alza la pequeña ciudad de piedra, que en otros tiempos daba refugio a los cuerpos de los pobladores para su descanso final.
Edificaciones de piedras sobrepuestas maravillan la vista, cubiertas de musgo y tierra, es posible que éstos chulperíos (cementerios andinos), se constituyan en un santuario en el que descansan los secretos más recónditos de los antiguos pobladores que un día fueron dueños de esa inmensa riqueza natural y cultural.
Deslumbrado pude observar una serie de pequeñas construcciones que se alzan en una pendiente de 45º y que asemejan a pequeñas edificaciones del continente oriental, enormes piedras calizas en perfectos cortes dan forma a templetes con techos circulares y paredes echas de una sola piedra.
En la cúspide una gran muralla protege la entrada a las tumbas dispuestas cual pequeña ciudad con calles simétricamente construidas y casas con pequeñas puertas de piedra.
Los bosques de Queñua (Polylepis racemosa)
Al ingresar al pueblo un espectáculo que deslumbraría a cualquier experto en botánica, cientos de árboles de Queñua, empleados por los comunarios como barreras de protección, cercas o simplemente con fines decorativos custodian como fieles guardianes el ingreso al pueblo. La maravillosa combinación visual entre las asimétricas y espectaculares formas de su follaje, la peculiar corteza y las casas de piedra con techos de paja dan al lugar un aspecto de libro de cuentos.
Poco a poco y descendiendo hacia el poblado mayor Pelechuco va mostrando su magia y encantando al visitante más refinado.
Algunas viejas casonas abandonadas aumentan la magia mostrando sus imponentes y pesadas murallas de pedruscos cubiertas de musgo y rodeadas por una gran variedad de flores de colores vivos.
El pueblo de piedra
Al ingresar al poblado observamos que se han fundido tres épocas de nuestra historia, el incario con sus construcciones de piedra, la colonia con sus maravillosas puertas de madera con grandes cerrojos de metal y la modernidad con ladrillos y techos de plástico.
La fusión de estas tres épocas no impide que se vea al Pelechuco colonial en cuyas calles pese al ingreso de la modernidad se muestra mágicamente nuestro pasado.
El ingreso a la plaza central es como si recreásemos un viaje por una vieja estación de trenes coronada en su cúspide por un viejo y enorme reloj, las casas con balcones bordean su fuente de agua que es el punto de encuentro de todos sus habitantes.
Caminando por sus calles angostas y encantadoras podemos encontrar preciosas y rústicas construcciones adornadas por bellas flores y en algunos casos protegidas de manera natural por algunos cactus en sus partes altas.
Beltrán Valencia poblador de Pelechuco
Santiago de Pelechuco (antes Puyu Cuchu) es el pueblo más antiguo de la Provincia Franz Tamayo, antes Caupolicán, al Noroeste Del Departamento de La Paz.
Fundada un 25 de julio de 1560 por los
religiosos agustinos en la época colonial con una población
jurisdiccional de 2280 habitantes incorporaba al Cantón Suches,
Cantón Puina, Cantón Pata, Cantón Moxos, Vise Cantón
Monarca de San Miguel de Tapi, Cantón Ulla Ulla la puna de la
cordillera con camélidos cuya lana se
apreciaba en todo el país.
Los cantones indicados eran liberados en las épocas de la imposición española por el gran héroe Capitán Santos Puariama de los Soldados Lecos, cuyas tropas se las conocía como el batallón sagrado.
Desde Maucallajta Moxos de Apolo antes Apolobamba se exportaba cacao y otros productos, últimamente se ha construido el puente colgante de Amantala en año 1920 por don Carlos Franki él llegó en 1850 e hizo muchas obras para la región.
El colegio Santiago de Pelechuco fue fundado en 1941 y desde esa entonces es fuente del saber para nuestros pobladores, los bailes típicos del lugar genuinamente son las Tallas, los Negritos de 25 de Julio, los Puli Pulis, los Auqui Auquis.
Mallku central
Pelechuco, fundado el 25 de julio del año 1560 tiene 443 años de vida, aquí en nuestro pueblo vivimos y nos desarrollamos de acuerdo a nuestros usos y costumbres.
Como tenemos tantas bellezas ofrecemos a los turistas muchas ruinas en Guanan en Pucarayo en Obrajes.
P.F.
Mallku central
En nuestro pueblo tenemos una vara sagrada desde 1560 éste bastón de mando nos hace respetar en toda la provincia y es un símbolo muy antiguo de nuestras autoridades.

