K´ara K´ara: buscan dar vida a una tierra enferma
María Julia Osorio Michel Periódico Los Tiempos - Cochabamba April 2005
"Esta tierra está muerta". Ésas son las
palabras de Maximiliano Guevara, comunario y dirigente de la
Organización Territorial de Base (OTB) K´ara K´ara, zona que desde
hace casi 20 años sufre los efectos del botadero del municipio de
Cercado.
Guevara, como el resto de los miembros de la comunidad, lo único que desea es ver a su tierra revivir y sanar de toda la contaminación causada por toneladas de basura que ingresan a su entorno.
"Nuestra salud está muerta en esta zona. Todo el suelo está contaminado; todas sus vertientes están muertas y así han ido matando a K´ara K´ara. Nosotros no somos unas bestias que tenemos que estar tapados por la basura", asegura.
Cuando falta cerca de un mes para el cierre definitivo del
botadero, según la firma de un convenio en noviembre de 2003, los
comunarios, aún desconfiados, observan con cierta esperanza las
primeras pruebas que realizan los técnicos encargados del basurero
para inyectar vida a K´ara K´ara, tras la
clausura.
Técnicas que apresuran la biodegradación y la ejecución de la biorremediación -una alternativa que busca remediar la contaminación de suelos y agua con bacterias y plantas- podrían dar al medio ambiente de la zona la inocuidad necesaria para que los comunarios se sientan libres de respirar, comer, lavar y beber agua sin la necesidad de pensar que cualquier momento enfermarán.
La meta es ver el botadero convertido en un bosque. Pasarán muchos años, pero la esperanza, a pesar de la decepción, persiste.
Hacia el cierre
¿Qué pasará con K´ara K´ara después del 28 de mayo? Tras la clausura, se comenzará una etapa post cierre que contempla varias actividades descritas en un manifiesto de abandono del basurero.
El jefe del botadero de K´ara K´ara, Jorge Siñániz, señala que la primera acción será sellar todas las fosas de confinamiento de residuos sólidos para luego proceder al tratamiento de los lixiviados, que son producto líquido de la basura.
Posteriormente se cumplirá con la construcción de un cerco del perímetro de todo el botadero y, finalmente, la reforestación.
En ese sentido, los técnicos del Servicio Municipal de Servicios de Aseo (EMSA) realizan pruebas para determinar cuáles serán los métodos más económicos y eficientes para mitigar los efectos de la contaminación en el lugar.
Bacterias
El máximo deseo de los comunarios de K´ara K´ara, además de dejar de ser atacados por ejércitos de moscas, es contar con agua limpia y que, de una vez, desaparezcan los líquidos oscuros y fuertes olores de los lixiviados actualmente acumulados en seis piscinas.
Para esto, en el mismo botadero, se efectúa una prueba con muestras de lixiviados a las que se aplicó un cóctel -donado por una empresa cruceña-- compuesto por microorganismos liofilizados, es decir, bacterias secas que se activan con el agua.
"A través de ese proceso de formación de colonias de bacterias y degradación, se espera que se pierda el mal olor. Enviaremos después las muestras a un análisis para ver qué tipo de agua tenemos y así ver si es una alternativa para tratar, de una manera biológica, los lixiviados", señala Siñániz.
El objetivo es convertir los lixiviados en agua de "clase c", apta para el riego.
Este tipo de biotecnología espera ser utilizada, por ejemplo, en el relleno sanitario de Normandía en Santa Cruz, el mejor manejado del país.
Abono: basura convertida en algo útil
De basura a un elemento que puede dar vida a la tierra; es otra posibilidad que es analizada en el botadero de K´ara K´ara.
Ya existen los primeros resultados de pruebas de compostaje para la conversión, vía biodegradación, de los desechos orgánicos que ingresan al basurero.
Lo que se quiere lograr es que de residuos de alimentos y restos de plantas, surja abono que pueda ser utilizado, no sólo para brindar fuerza a las tierras de los comunarios, sino también para aplicación en las áreas verdes del municipio.
El jefe del botadero de K´ara K´ara, Jorge Siñániz, explica que los desechos fueron separados por montones y se procedió con la aplicación del cóctel de bacterias a un grupo y con estiércol de vaca (guano) a otro para una biodegradación más natural.
"Con la manera natural, el tiempo de degradación de la materia orgánica lleva unos 90 días y las bacterias aceleramos a unos 40 días", señala.
El técnico muestra el producto final en dos bolsas. De los desechos olorosos no queda prácticamente nada; el abono huele a tierra.
Otra posibilidad que se estudia es la de biodegradar con los mismos lixiviados.
Se ha realizado la prueba en basura orgánica y después de tres semanas ya no existía el mal olor y el proceso de degradación en marcha.
"Del volumen total de basura, el 80 por ciento puede ser reutilizable y una de las formas para el tema de la materia orgánica es transformar el abono orgánico; tal vez éste no reemplace en cuanto a la eficiencia de minerales como un abono químico pero la ventaja está en que puede mejorar la estructura física del suelo para cualquier tipo de cultivo", asegura Siñániz.
El sueño es un bosque en lugar de botadero
"Una vez que esto se acabe, se consuma, va a ser un bosque", afirma el oficial mayor de Planificación y Medio Ambiente de la Alcaldía, Juan Carlos Viamont, haciendo referencia a lo que dentro de posiblemente más de 15 años llegue a ser el botadero de K´ara K´ara.
Asegura que el proceso post cierre contempla, además del compost y el tratamiento de los lixiviados, la posibilidad de sacar biogás, una energía que puede ser producida por la biodegradación de la materia orgánica.
Siñániz asegura que las primeras actividades después de la clausura llevarán de 18 a 24 meses y, posteriormente, la etapa de monitoreo llevará 10 años y requerirá una inversión de 10 millones de bolivianos.
Una parte importante de las acciones será la reforestación del área del botadero. Se aplicará la biorremediación a través de las plantas (fitorremediación) que aportarán sustancias para la recuperación del suelo y la dotación de nutrientes.
Siñaniz indica que las especies deben ser nativas porque son más resistentes y podrán hacerle frente a una tierra tan contaminada.
Arruman ofreció hacerse cargo con una fundación italiana
Arrumani firme candidata y proponen transición en K´ara K´ara
La Alcaldía quiere crear un centro de reciclaje y una fosa en K´ara K´ara
Desde enero, la Alcaldía comenzó con la
intensa búsqueda para la instalación del nuevo relleno sanitario y
hasta hoy la comunidad de Arrumani parece ser la opción
única.
Los dirigentes de la zona, ubicada a unos tres kilómetros de K´ara
K´ara, presentaron a la Alcaldía, hace más de una semana, una
propuesta en la que ofrecen hacerse cargo del relleno junto a una
fundación italiana y cobrar 2,70 dólares por tonelada de basura que
ingrese.
La proposición está en la mesa y el ejecutivo municipal analiza; pero se habla de realizar la transición en K´ara K´ara.
El oficial mayor de Planificación y Medio Ambiente de la Alcaldía, Juan Carlos Viamont, explica que en un tiempo de entre seis y ocho meses, tras el 28 de mayo, K´ara K´ara continuará recibiendo basura pero en un centro de reciclaje pequeño con una fosa construida con geomembrana hasta que se concluyan las obras del nuevo relleno, que incluye la construcción de un camino, piscinas de lixiviados y otros.
"Se va a colocar la basura para luego taparla y un periodo determinado se hará abono. Eso es en un tiempo de seis meses que es lo que necesitamos para la construcción del relleno", afirma.
El paso a seguir es dar una contrapropuesta a Arrumani que defina que la inversión inicial de la Alcaldía en la construcción valdrá como un adelanto del dinero que se pagará por el ingreso de los desechos.
Analizan la transición
Viamont afirma que la propuesta de abrir un centro de reciclaje y una fosa en K´ara K´ara, de manera general, ha sido aceptada por la comunidad.
El dirigente Maximiliano Guevara asegura que aún se analiza el asunto porque ahora no sólo es K´ara K´ara, sino toda la zona sud la que ha puesto fecha al cierre definitivo.
"Nos están pinchando de todo lado, especialmente a los dirigentes.
¡Qué nos dirá la gente, los vecinos de Santa Vera Cruz, Nueva Vera
Cruz, Villa San Andrés, Valle Hermoso, San Miguel!", dice, aunque
acepta que cerrar el botadero requerirá de un
proceso.
Guevara cuenta que los dirigentes conocieron el relleno de Normandía en Santa Cruz y quedaron sorprendidos por el buen manejo de la basura, la organización y la ausencia de desechos a la vista y mal olor.
Un castigo
Tras la visita al relleno de Normandía, los dirigentes quedaron convencidos, aún más, de la negligencia que cometieron autoridades de pasadas gestiones que, existiendo los recursos para un buen manejo, prefirieron botar la basura sin cumplir las normas medioambientales.
Guevara asegura que ya se preparan argumentos para iniciar procesos judiciales contra alcaldes y prefectos que prometieron y nunca cumplieron; incluido el actual burgomaestre, Gonzalo Terceros Rojas, que firmó un convenio durante su gestión entre 2000 y 2002.
Acuerdos y obras de compensación incumplidas e intereses políticos serán juzgados.

