La contaminación del río Chané motiva investigación de desechos

Carla Rocío Paz   Periódico El Deber - La Paz   April 2005



La muerte de animales dio la voz de alerta a los vecinos de Warnes que vieron en las aguas del río Chané la causa del problema. La Intendencia de la zona asegura que los desperdicios industriales salen por el canal principal de la población conocido como puente Verde.


El Deber visitó la zona acompañado del ingeniero químico Paul Suárez, técnico del Servicio de Protección Ambiental Quebracho. El recorrido empezó en Warnes y se siguió a pie el cauce natural del canal que atraviesa varias propiedades ganaderas, tres barrios y el mismo número de comunidades hasta encontrarse con el río Chané.

En el trayecto, se comprobó que varias fábricas de ladrillo utilizan las aguas negras para elaborar sus productos, sin importar el olor nauseabundo que desprendan. El intendente de Warnes, Ponciano Morales, indicó al diario el norte que las aguas servidas que llegan al canal provienen de las empresas Aceite Fino y PIL.

La gente no toma conciencia del gran peligro que corre de enfermarse y lo peor es que todos los días se ve a personas pescando en las lagunas y canales. La contaminación es evidente por el color oscuro y el olor², dijo Morales.

Los barrios warneños que soportan el efecto de los desechos son Alfredo Vaca Díez, Los Pocitos y El Curichi, al igual que las comunidades Azuzaquí, El Carmen y Las Barreras. Los ganaderos han sufrido pérdidas económicas cuantiosas debido a que las vacas abortaron a sus crías luego de que tomaron agua del río. El caso más dramático se registró la semana pasada cuando hubo ocho abortos en una hacienda.

Los warneños que en broma aseguran que tienen una OElaguna de oxidación natural¹ y advierten que la contaminación llega hasta Minero y que los domingos aumenta el torrente del canal a consecuencia del escaso control de las autoridades.

A la fábrica de jabones Laurica se le está exigiendo mejoras en su infraestructura, mientras que Tecnoquímica tuvo que cerrar temporalmente por orden de la Prefectura de Santa Cruz en cumplimiento de la legislación ambiental.

Los vecinos solicitaron la intervención del municipio warneño. Oscar Cabral, corregidor de la comunidad Las Barreras, cantón Azuzaquí, señaló que más de mil familias que se dedican a la agricultura y ganadería están afectadas, más aún cuando llueve porque el agua arrastra la suciedad y perjudica a quienes se bañan y lavan ropa en el río.

La Planta Industrializadora de Leche (PIL) lleva adelante un plan de tratamiento de aguas residuales aprobado por la Prefectura. Pablo Vallejos, gerente de la empresa dijo que el proyecto de adecuación ambiental se cumplirá en los próximos cinco años.

Es evidente que vertimos nuestras aguas aun existiendo una laguna de oxidación, todas las empresas lo hacen, pero hay un tratamiento previo², explicó el ejecutivo.

En tanto que la fábrica de aceites Fino asegura que cuentan con una planta de tratamiento de aguas especiales para verterlas a los canales correspondientes. Oswaldo Barriga, gerente de la industria, negó las acusaciones de Morales a tiempo de agregar que fueron los primeros en desarrollar una estrategia de impacto ambiental.

Las primeras pruebas bacteriológicas encargadas por El Deber al Servicio de Protección Ambiental Quebracho serán dadas a conocer hoy. En esta fase detallarán los niveles de oxígeno y bacterias, para más adelante realizarán un cultivo de esas aguas.

El problema

La Alcaldía de Warnes emitió una ordenanza que establecía la adecuación ambiental de las empresas asentadas en la zona para evitar el impacto de aguas residuales.

La contaminación provocada por los desechos de las industrias, según la Intendencia Municipal de Warnes, afectó las aguas del canal que recorren Warnes y llegan hasta Minero a través del río Chané.

Los pobladores advierten que las aguas del río Chané se utilizan para bañarse y lavar ropa, pero ya provocaron mortandad de cerdos y aborto de reses.

La Prefectura de Santa Cruz ha establecido el cierre temporal de la empresa Tecnoquímica por daños al medio ambiente y ha exigido a la fábrica de jabón Laurica el mejoramiento de su infraestructura.

La Dirección Departamental de Medio Ambiente está realizando un estudio del impacto provocado por las industrias de Warnes a pedido de la Alcaldía y el Concejo Municipal.