Programa Bolbambú
Carmen Claudia González Yaksic Periódico Los Tiempos- La Paz April 2005
Pocos elementos en la naturaleza son tan nobles y versátiles como el bambú. Originario de la India y definido como una gramínea leñosa, esta caña ha acompañado al hombre a lo largo de su historia, sirviéndole como alimento y material para la fabricación de una amplia gama de objetos: papel, casas, instrumentos musicales, estructuras de aeroplanos, muebles, balsas, entre muchos otros.
Presente en algunas leyendas milenarias como guía del agua y escalera hacia el cuarto mundo, donde se creó la cultura que ahora conocemos; en la última década el bambú cobró mayor importancia al ser visto como una de las mejores alternativas para reemplazar a la madera, que ya es escasa en los bosques del mundo.
Así, sus virtudes ecológicas abarcan desde su rápido crecimiento (entre 5 y 10 centímetros al día); su capacidad para detener procesos erosivos de la tierra, ya que puede desarrollarse en fuertes pendientes; la rápida cobertura que hace en terrenos deforestados; el control de riberas y taludes; además de balancear el oxigeno y el dióxido de carbono del aire.
Ideal para propagarse en climas tropicales y subtropicales, el bambú se ha extendido a buena parte de Asia, África, Australia y las Américas, llegando incluso ha ser cultivado industrialmente en las zonas templadas de Chile y Argentina.
En el mundo se han identificado 107 géneros de bambú y 1.300 especies, sin embargo sólo 140 especies sirven para ser usadas en la construcción, la industria y la artesanía. La China, desde 1940, exporta parquet y laminados, además fabrica alrededor de cinco mil productos en base a bambú, siendo sus principales los brotes comestibles (parecidos al palmito) y la pulpa de papel.
Las construcciones
Desde siempre el bambú ha tenido una notable importancia a la hora de solucionar los problemas de vivienda. Actualmente, en el mundo existen más de mil millones de personas que habitan en casas hechas de bambú. En países asiáticos como Bangladesh, más del 70 por ciento de sus construcciones son hechas de bambú, material que también ya es usado en Guayaquil (Ecuador).
Sin embargo, en América Latina el país vanguardista es Colombia, donde además de un puente peatonal de 70 metros de largo; después del terremoto de Armenia, en 1998, buena parte de las construcciones están hechas de esa caña y por sus cualidades y características están en vistas de ser declarados patrimonio de la humanidad.
En Costa Rica también se impulsó la construcción de 10.000 viviendas de tipo social, usando para ello 700 hectáreas de bambú y que si hubieran sido construidas con madera habrían demandado el uso de 6.000 hectáreas de bosques.
Así, los expertos en construcciones destacan a la Guadua como el mejor género de bambú para la fabricación de casas, ya que además de su rápido crecimiento (en cinco años ya es completamente aprovechable) y sus características antisísmicas, ha probado ser un material que soporta un cuarto de la atracción del acero y tiene una compresión igual que el hormigón armado basado en cemento.
Un hotel de bambú
Con financiamiento del PRAEDAC, en diciembre del año pasado el programa Bolbambú, dependiente del Instituto de Investigaciones de Arquitectura de la Universidad Mayor de San Simón, terminó la construcción del primer hotel hecho de bambú que se ha fabricado hasta el momento en Bolivia.
Ubicado en laguna Paraíso, Cristal Mayu, a 130 kilómetros al este de la ciudad de Cochabamba, este hotel está compuesto por un comedor con planta octogonal, de donde se desprenden dos accesos: uno que va a los dormitorios y un segundo a la laguna.
Con cimientos de hormigón por lo inestable del terreno, pero con una estructura y revestimientos enteramente hechos de bambú, este hotel fue edificado en aproximadamente nueve meses y para ello se capacitó a dieciocho pobladores de la zona que no sabían nada sobre el tema y que ahora están organizados en una asociación que cuenta ya con personería jurídica.
Historia del programa
El programa Bolbambú nació en 1988 a iniciativa del arquitecto José Luis Reque Campero y su cierta disconformidad con sus años de estudio, "en el sentido de que se le rinde un culto ciego a los materiales convencionales. Creemos que todos nuestros males tienen que estar solucionados con el hormigón armado, el ladrillo y ahí están los resultados".
"Nuestros pueblos, nuestras ciudades --dice--, están cada vez más feas a título de modernidad. No hay un pueblo, por lo menos en el Trópico de Cochabamba, que sea bonito, porque la gente nunca ha tenido un asesoramiento del Estado y en su pobreza ha hecho lo que ha podido. No estoy criticando a la gente sino las políticas que deberían haber desde el Estado".
Según su criterio, una de esas políticas que se debería promover, por lo menos en el área tropical de Cochabamba, a la cual emigran anualmente cientos de personas, es el uso de los materiales que son encontrados en el lugar, tal el caso del bambú, que en los 40 años que tiene de colonizada esa zona sólo lo usan para colocar antenas, hacer cercas o colgar la ropa, y en el peor de los casos le prenden fuego como si fuera una maleza cualquiera.
De acuerdo a estudios preliminares hechos en Bolivia, existen cuatro géneros de bambú de los que se desprenden 23 especies, teniendo la Guadua como especies la Trinni y Angustifolia. Hace unos años, el Field Museum de Illinois (Estados Unidos) identificó en la reserva ecológica de Tahuamanu, en el norte de Pando, una mancha de 500 kilómetros de bambú que abarca también parte de Perú y Brasil, y que es considerada una de las más grandes de Sud América.
Estos datos han sido confirmados por Ximena Londoño, presidenta de la Sociedad Colombiana del Bambú y Jorge Morán, presidente de la Red Internacional del Bambú y el Ratán (Inbar).
Las proyecciones
Si bien el programa Bolbambú se consolidó recién el año 2003, hace más de una década que viene desarrollando toda una investigación que sienta las bases, con rigor científico, para la construcción de viviendas de bambú en Bolivia. "Por eso es que nos hemos encargado de hacer las pruebas físico mecánicas, por lo menos de estudiar y de comparar", asegura José Luis Reque.
Este programa tiene un intercambio fluido con varias instituciones del mundo relacionadas con el tema y tiene acceso a más de mil estudios documentados. "Lo último que se está consiguiendo en material de alta tecnología es el carbón activado, la harina de bambú para uso alimenticio humano y ciertas clases de medicinas", dice Reque.
Para el responsable de este programa, la zona del Chapare, como región potencialmente productora de bambú, además de la construcción debería considerar el campo industrial y artesanal, ya que en Europa por ejemplo, donde la cultura ecológica ha cobrado mucha importancia, existe un gran mercado.
Bolbambú también espera que organizaciones como Conservación Internacional se anime a replicar la construcción de un hotel de bambú en otras comunidades, al mismo tiempo de promover el ecoturismo en la zona y la Organización Internacional del Trabajo apoye en programas para la elaboración de artesanías a partir del versatil y noble bambú.
"Nosotros tenemos otras expectativas como Bolbambú, en ser innovadores y presentar nuevas propuestas. Como universidad hay que hacer un programa de difusión a todo nivel. De nada serviría que esto se quede así, pero todavía estamos muniéndonos del suficiente material, experiencia y expectativas para lanzarlo. Además, se necesita financiamiento".

