FIRST PLACE
Una concesión forestal que cambió la vida de la comunidad
Jorge Manuel Jiménez Terrón Siglo Veintiuno June 2000
La frase concesión forestal, puede llevar la mente de las personas a imaginar panoramas desolados, manzanas enteras arrasadas, sierras eléctricas botando árboles a diestra y siniestra, sin embargo un nuevo programa impulsado por campesinos de Petén quiere poner en el olvido esos pensamientos.
Los miembros de la Comunidad de Impulsores Suchitecos, luego de haber pasado gran parte de su vida traficando madera y ganandose la vida al margen de la ley, hoy día se han transformado en un próspero ejemplo que muchos están intentado imitar.
Así es, el grupo de campesinos decidió hace 7 años terminar con los problemas legales y convertirse en amigos y protectores del bosque que antes depredaron, pero que sin embargo siempre quisieron, ya que fue en él, donde encontraron un medio de trabajo que les permitió subsistir por muchos años.
Así lo manifiesta Ernesto Perez González, quien confiesa haber sido detenido en varias ocasiones al ser sorprendido con cargamentos de madera que había cortado por no tener trabajo, luego que las compañías madereras que operaron en Petén en las décadas de 1960 y 1970 se fueran dejando bosque y población en abandono.
Despúes de esto, nosostros limpiabamos 20 manzanas de bosque para sembrar maiz, y cuando nos ofrecían comprarnos la madera, lo mirábamos como otra fuente de ingresos, pero la vendíamos a cualquier precio a los madereros de México, Belice y alguno que otro de Guatemala, afirma.
Relata como en varias ocasiones tuvo que pagar severas multas, por lo que finalmente decidió que no quería mantener dicho ritmo de vida, ni herederle problemas a su familia.
Hoy día, Perez González es el presidente de la Sociedad Civil, y sus palabras marcan el respeto que se tiene por la naturaleza, afirmando que el bosque da para todos, pero primero debemos cuidarlo, por lo que luchan por educar a otros campesinos para que no lo quemen o depreden como hasta ahora se ha hecho.
La transformación
Para 1994 un grupo de personas del municipio de Melchor de Mencos, decidieron ponerle punto final a estas prácticas, por lo que decidieron organizarse, debido a que un año antes la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza financió proyectos en la Reserva de la Biósfera Maya y acudió a los suchitecos para realizar inventarios forestales en el área que venían solicitando al Consejo Nacional de Areas Protegidas (Conap).
Esto despertó en la población la inquietud de proteger y a la vez obtener ingresos, relata Perez González, pues la gente se dió cuenta que se podía ganar la vida sin dañar la selva.
Luego de atrasos y contratiempos por la falta de experiencia y los mismos problemas de organizar a los pobladores, finalmente se consolidan y con la asesoría de Naturaleza para la Vida (NPV), una organización no gubernamental integrada por peteneros y financiada por Agencia Internacional para el Desarrollo (AID), se consigue la primera conseción forestal en la Unidad de Manejo Río Chanchich, otorgada por Conap en la zona, por espacio de 25 años.
El primer aprovechamiento forestal se hizo en 1998, en un área de 400 hectáreas de las 12 mil que recibieron.
Señala que además han destinado parte de su bosque para estudios en los cuales se aplican tratamientos de silvicultura para incentivar el crecimiento de las especies comerciales de caoba y cedro e instalando parcelas permanentes de muestreo con el proposito de registrar el crecimiento, mortalidad y los impactos causados por el aprovechamiento en los campartimientos de corte.
Manejar no explotar
Carlos Gomez, presidente de Naturaleza para la Vida, afirma que el iniciar un trabajo con personas que estaban acostumbradas a explotar el bosque fue una experiencia dificil de coordinar.
En un principio las personas tenían la idea que ibamos a talar por completa las 400 manzanas del primer aprovechamiento, sin embargo luego de los primeros estudios que se realizaron, iniciaron los reclamos porque no ibamos a tocar los mejores árboles de cada especie, indicó.
Destacó que otro de los problemas que se presentó fue que en algunos casos querían vender la madera en troza al primer cliente que se les apareciera, con lo que se iba a perder gran cantidad de dinero.
Sin embargo señala que luego del primer año, se vieron los frutos del trabajo que dió como resultado que ahora a escasos dos años de iniciado los cortes, el grupo posee su propio aserradero y es una fuente de trabajo para otros pobladores de la zona.
Hoy cuentan con un aserradoro propio y están iniciando a capacitarse para hacer muebles y tallados, con los que esperan abrirse nuevos mercados, fuentes de ingreso y trabajo, y con la seguridad que les da el ser propietarios de su propio negocio, algo que ni siquiera habían soñado, manifestó.
Subaraya que todos están inscritos como contribuyentes, tienen sus talonarios de facturas y se han convertido en los mayores tributarios de la zona con Q.80 mil de iva pagado en 1999 al fisco, así como donaciones de madera que han hecho a la municipalidad, la esucela del lugar y la Policía Nacional Civil.
Viñeta 1
Industria de bajo impacto y buena remuneración
Uno de los aspectos que no deja de causar sorpresa es que por cada parcela de 500 metros de ancho por 20 de largo, es decir una hectárea, se talan un promedio de 3 arboles cada 25 años.
Wilsón Hernández técnico forestal del Instituo Nacional de Bosques, explica que estos números son producto de un estudio exhaustivo que se hace, previo a que se bote un solo árbol, de esta forma se consigue la utilización óptima de cada recurso disponible.
Hay muchos escépticos que creen que una concesión forestal es encontrar manzanas de jungla convertida en potreros desaolados, sin embargo en nuestro caso, es la ciencia la que nos ha dado el camino para que logremos un impacto casi imperceptible en el bosque que estamos trabajando, subraya.
Explica como ejemplo, que en una zona de 296 hectareas, se talaron este año 199 árboles de caoba, pero dejaron 761 de la misma especie, lo cuales no serán aprovechados hasta dentro de 25 años y para entonces esperan que haya un porcentaje considerable de nuevos retoños que fortaleceran el grupo.
Señala que durante ese lapso de tiempo no se abandona el bosque a su suerte, sino se cuida de que no existan problemas de diferentes tipos y así reducir la mortalidad natural de cada especie, que en algunos casos pueden ser del 40 por ciento.
Lo que es importante de señalar, es que muchos de los ejemplares que se cortan, ya están enfermos o viejos, además los mejores dotados no se tocan, para que sirvan como semilleros y mejorar la genética en las próximas generaciones, indicó.
Subraya que el estudio contempla la forma como se extraera la madera del bosque para no abrir brechas innecesarias, la reducción al mínimo de la prescencia humana y evitar contaminar las zonas de trabajo.
Manifiesta que han desarrollado también una serie de formas de cortar la madera, en especial aquella en la que las trozas no presentan un uniformidad, para que se pueda aprovechar al máximo y se extraiga un producto de mejor calidad mediante cortes de saneo.
Viñeta 2
Los frutos a la vista
Uno de los aspectos que fue tomado en cuenta por las entidades que asesoran a los nuevos empresarios fue el buscar un mercado apropiado para el producto del aprovechamiento.
Es así como se determinó que todo sería vendido en el mercado internacional por los mejores precios, y con esto además lograrían la captación de divisas para el país, afirma Carlos Gomez, presidente de NPV. Fue así como el 68 por ciento de la producción del primer aprovechamiento se llevó a los Estados Unidos y el restante 31 a México. Sin embargo en los años posteriores casi la totalidad de la exportación ha ido al mercado norteamericano.
Para el presente años hay otros 4 grupos que ya trabajan en proyectos similares en Melchor de Mencos, y que siguen los pasos de los suchitecos, tomando sus experiencias para desarrollar su propio trabajo.
Rony Neftaly Gomez, presidente de Laborates del Bosque, una de las nuevas sociedades, explica que se han encontrado con que esta es una mejor forma de trabajar y a la vez beneficiar a gran cantidad de sus paisanos.
Empleadores concientes
Explica que en las diversas capacitaciones que han tenido se les ha hecho conciencia en tratar bien a sus empleados para que estos no solo rindan de mejor forma, sino además se encariñen con lo que están haciendo.
De esa cuenta que el salario devengado por los empleados de los diversos grupos, es de Q50 diarios a los socios y Q.30 para los no socios, muy por enciema del salario mínimo nacional y del promedio logrado en las fincas de la región.
Gomez señala que además a todos se les proporciona desayuno, que incluye cerales y leche diariamente, así como almuerzo en donde se busca darles carnes y legumbres, refacciones. Con esto hemos logrado que los empleados se sientan a gusto y el incremento en los gastos de operación solo ha sido del 4 por ciento, señala.
Por su parte John Gardner, presidente de AID, indica que se encuentran muy complacidos con los resultados obtenidos en estas asociaciones, pues ya no solo se trata de proteger el bosque, sino además aprovecharlo, pero ahora es la población la beneficiada.
Vemos como muy positiva este tipo de concesiones que no solo beneficia a unos pocos, sino a comunidades enteras que ahora poseen una fuente de ingresos, pero a cambio se comprometen a salvaguardar los bosques, con lo que se alcanzan los objetivos principales de conservación y desarrollo humano, subrayó.

