Hay unas 10 mil flores en el Madidi
Marielle Cauthin La Prensa - La Paz April 2004
El Parque Nacional Madidi tiene la posibilidad de convertirse en
una de las mayores reservas de especies florales de Sudamérica y,
quizás, del mundo. A diez años de su creación, la reserva natural
es descubierta día a día por los investigadores, quienes hasta la
fecha no han terminado de cuantificar todas las especies que
alberga
El Parque Nacional Madidi demostrará que es el mayor centro de diversidad de plantas de Bolivia y uno de los más importantes de Sudamérica y el mundo, ya que los investigadores calculan que alberga a 10.000 especies de flores.
A la fecha se han inventariado 4.500 "plantas superiores" (que tienen raíces y flores), pero los expertos consideran que el conteo llegará al 60 por ciento.
Éstos son los datos que arroja el proyecto Inventario Florístico de la Región del Madidi, ejecutado por el Herbario Nacional de Bolivia (HNB), el Real Jardín Botánico de Madrid (España), el Departamento Botánico Sistemático de la Universidad de Aarhus (Dinamarca) y el Jardín Botánico de Missouri-Saint Louis (Estados Unidos).Con el objetivo de documentar y conocer la dinámica florística del bosque, se han recolectado 50 posibles nuevas especies para la ciencia y más de 300 nuevos registros de especies para Bolivia, esto significa que nunca antes habían sido halladas y/o recolectadas en el país.
Antes de comenzar los estudios en la región del Madidi, se calculaba que ésta contenía unas 5.000 especies de plantas vasculares (con flores). Hasta ahora, el proyecto Inventario Florístico ya presentó una primera lista de aproximadamente cinco mil especies, 1.361 géneros y 215 0familias de especies florísticas.
En los cuatro años de ejecución del programa se ha logrado establecer aproximadamente 25.500 colecciones de especímenes, los que se encuentran -en su mayoría- esterilizados y depositados en el Herbario Nacional de Bolivia, el Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado y otras instituciones.
El parque Madidi
El Parque Nacional Madidi, ubicado al norte del departamento de
La Paz (provincias Franz Tamayo e Iturralde), fue creado el 21 de
septiembre de 1995.
Se extiende en un total de 27.696 kilómetros cuadrados y engloba a
tres parques nacionales y áreas protegidas: Apolobamba con 4.765
kilómetros cuadrados, Pilón Lajas con 4.027 y Madidi con
18.854.
En toda la extensión del parque se estima una población
aproximada de 1.700 habitantes, entre indígenas quechuas, tacanas y
población colonizadora no indígena ubicada en Apolo, explica el
responsable de manejo de recursos naturales del proyecto GEF II del
Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), Marco Ribera.
La población no llega a más, debido a que "el 70 por ciento de sus
zonas son de difícil acceso por su topografía, porque priman las
quebradas y las empinadas", dice Ribera.
El valor de la región reside en la multipicidad de ecoregiones:
desde nevados hasta amazónicos, a 150 metros sobre el nivel del mar
(msnm), franja matizada por bosques de Yungas, andino amazónico y
montano pluviestacional, entre otros niveles de transición que
hacen que la diversidad sea mayor.
Una prueba de la gama de especies que cobija el lugar es que "es
más fácil decir lo que no hay", grafica Ribera, y explica que hay
especies endémicas de monos, osos andinos, jaguares, venados,
cóndores, nutrias, caimanes, lagartos, bancos enormes de peces y
más de mil especies de aves de las 1.400 que existen en
Bolivia.
Incluso, a finales de 2004, dos investigadores descubrieron una
nueva especie de mono, que fue bautizada recientemente a través de
una subasta internacional con el nombre de Palacio de Oro.
Contra el parque
Es por esto que el parque Madidi debe mantenerse en el contexto de la diversidad biológica, pues carece de capacidad productiva agrícola, alerta Ribera. "(El bosque) no es una oportunidad para la colonización, si se abre a la agricultura los colonizadores quedarían condenados a una subsistencia precaria".
De todas maneras, la región ya produce plantas tradicionales, como el café, cacao y variedad de especies medicinales, que serían una alternativa al cultivo de productos introducidos.
El Parque Nacional Madidi, según Ribera, es ambicionado por
madereros, quienes pueden provocar severos daños a la zona, pues
quedaría desprovista de las plantas que lo protegen
naturalmente.

