Chaqueos: En 90 años el Amazonas podría desaparecer
Karina Telleria Juárez Bolvia Líder (suplemento del Deber) - Santa Cruz October 2004
La frontera agrícola está avanzando tan rápidamente que, en
alrededor de 90 años el Amazonas podría desaparecer, afectando
también a Bolivia. El pronóstico para el año 2031 muestra la
celeridad de esta expansión en más de un 30%, según investigaciones
realizadas por IPAM y Basin-wide Conservation en Brasil - Minas
Gerais (disponible en: http://www.csr.ufmg.br/simamazonia/). La deforestación
en Santa Cruz y el norte de Brasil presentan un estado similar en
varios puntos.
Si los brasileros deforestan la Amazonía van a sufrir sus sectores productivos, así como en Bolivia si destruimos El Choré, que es parte de una cadena de lluvias que alimenta el oriente boliviano. Si El Choré desaparece, podríamos sufrir una disminución de precipitaciones importante. Una vez que más del 30% de un área es deforestada, la precipitación comienza a bajar, informó el Dr. Timothy Killeen, Asesor Científico en el Museo de Historia Natural. De estas lluvias depende toda la producción agrícola y ganadera de Bolivia.
El humo causado por los incendios en las zonas con cobertura boscosa principalmente de Pando, Santa Cruz y Tarija, el mes de septiembre llegó hasta Colombia, "estamos exportando nuestra madera a Colombia, en calidad de ceniza". El humo tiene un impacto negativo en la lluvia, ya que estas partículas de ceniza dificultan la formación de lluvias.
Formación de lluvias
Donde las temperaturas se registran altas llueve más, esto sucede porque la lluvia viene del mar y su evaporación, que en forma de nubes son impulsadas por los vientos. En el caso de Bolivia, las nubes son traídas del norte y chocan con los Andes, así favorecen a la Amazonía y toda la zona oriental, donde la humedad es retenida y posteriormente reciclada. Los bosques son muy efectivos en el reciclaje de lluvias a diferencia de los pastizales y cultivos.
La lluvia viene siempre del norte, cuando hay "sur", las masas húmedas que ya estaban presentes chocan con los vientos secos del sur y así llueve. En el invierno las lluvias que están en el norte se desplazan hacia el sur durante el verano, y luego el ciclo se repite. Este comportamiento climático ha sido denominado el "Chorro de Bajo Nivel de Sur América (SALLJ)".
Aunque en Bolivia aun no se está dando un cambio climático, esta rutina climática puede ser modificada. Sí está sucediendo un cambio de uso del suelo y la quema de la cobertura boscosa, que está impactando al cambio climático y que a la larga repercute en nuestra vida, la biodiversidad, la productividad local y del país.
Como ejemplo, para lograr una producción agrícola óptima en Bolivia, actualmente existe un déficit de precipitaciones en el sur del país de un 30%, en el norte algo menos. Es así que se sostiene que hay un peligro latente. Comparando el mes de enero y el mes de marzo, el último registró mayor calor en los campos agrícolas afectando la productividad.
Cambio climático
Los huracanes de este año, son una evidencia que los cambios climáticos están llegando progresivamente. El globo está calentándose, es una cuestión de energía.
El huracán es una transferencia de calor, cuando el mar se calienta se forma un huracán, por eso suceden al final del verano. Del mar hasta la atmósfera se va la energía y se forma el huracán.
Por otra parte, nótese que el factor principal que define los ecosistemas es el clima, el cual ya está cambiando. En este contexto, se debe tomar en cuenta que existen especies que necesitan más agua, otras más calor, etc. y ante variaciones en la distribución de la lluvia las especies necesitan migrar, lo cual se hace imposible si el bosque está desmontado, por lo tanto el resultado sería la extinción de muchas especies.
Una propuesta
Ante los daños sufridos por quemas y desmontes en las reservas forestales y tierras con vocación forestal, el Dr. Killeen, está elaborando un proyecto para mejorar la producción y las lluvias. Se trata de reforestar las áreas afectadas.
La propuesta consiste en tomar todos los caminos rurales de
Santa Cruz, en el derecho de vía, y plantar árboles, a los
costados, como Cuchi, Morado u otras especies valiosas de madera
muy densa. Esto es conveniente porque esta madera captura más
carbono, y luego se pueden vender bonos de carbono en la comunidad
internacional.
El razonamiento del proyecto es el siguiente: sembrar árboles en
500 Km. de caminos, cada 5 m y en los dos lados del camino, lo que
suma 200,000 árboles para los 500 Km., esto significa 235,620
TM/Km de biomasa, es decir que en total son casi 118 millones de TM
para 500 Km. Con esta cantidad de árboles se tendría una captura de
carbono de 59 millones de TM.
Este sistema es reconocido por el Protocolo de Kioto por tratarse
de reforestación certificada y verificable (los bosques naturales
no son reconocidos internacionalmente aun). Por otra parte, al
plantar dentro la propiedad del Estado, como son los bordes del
camino, se disminuye el riesgo de avasallamientos o saneamientos
que pudieran existir.
Las casi 118 millones de toneladas de biomasa equivalen en 50 años, a $10 por TM de Carbono, lo que suma más de $us 235 millones o casi $us.- 5 millones por año.
Este proyecto es aplicable al país entero, y considerando que el
altiplano ya tiene un déficit de precipitaciones y que pueden ser
los más afectados por las sequías, es una propuesta
atractiva.

