En el relleno de Villa Ingenio tiran los lixiviados a los ríos
Juan René Castellón La Prensa - La Paz June 2004
A pesar de las evidencias, la concesionaria negó esta
actividad
Los operarios del relleno de Villa Ingenio, en El Alto, despachan los líquidos lixiviados (tóxicos que emanan de la basura) hacia el río que corre paralelo. La Prensa fue testigo de esa acción, pero los encargados del sitio negaron tal hecho.
El miércoles, entre las 13.30 y las 14.00 mientras caía una torrencial lluvia sobre Villa Ingenio, los operarios del relleno despachaban los lixiviados de una piscina hacia el río que avanza a menos de un metro de este depósito. Mientras tanto, los líquidos de otra piscina rebalsaban hacia el agua corriente.
Cuando llegamos al relleno alteño vimos a unas 20 mujeres, cubiertas por pedazos de nylon, que se arrimaban a los montones de residuos sólidos que dejaban los camiones recolectores para buscar botellas de vidrio y plástico, y cartones.
Hay miles de toneladas de basura a la intemperie, unas 9.000, si se toma en cuenta que El Alto produce 300 toneladas al día y que durante un mes la basura no fue sepultada bajo tierra por problemas mecánicos de los tractores, según justificó Rubén Oropeza, supervisor del relleno sanitario .
Tiran los lixiviados
Cerca a las 14.00, cuando amainó la lluvia, ingresamos al botadero y llegamos hasta el extremo del cerro de basura, donde las recicladotas apilaban los productos que rescataron, al lado de unas carretillas.
Parados en el extremo de los desechos acumulados, vimos que al pie de la montaña, un operario, que descendió de un camión de la operadora Dimensión Enasa, habilitó un tubo de polietileno conectado a la primera de tres piscinas de líquidos lixiviados, para que éstos fluyeran hacia la tierra con destino al río de Villa Ingenio, que pasa a menos de un metro de ese depósito.
El jugo negro, posible causante de enfermedades cancerígenas, salía con alta presión y se juntaba con el agua de la lluvia, para luego unirse al curso de agua, que es afluente del río Seco.
Descendimos unos metros de la cima para hablar con las recicladoras, pero en ese momento apareció enojado Oropeza.
¿Quiénes son? ¿Quién les ha autorizado para que ingresen?,
cuestionó el funcionario. Somos periodistas de La Prensa‰,
respondimos. "Tienen que pedir autorización de la directora de
Emalt. ˜dijo ante esta respuesta˜ No pueden ingresar.
Me acompaña a mi oficina. Aquí hay muchos vectores y ustedes pueden
enfermarse, además está lloviendo y hace frío, pueden enfermarse.
Me acompaña.
Así lo hicimos. Cuando vimos que un tractor descendía hacia las
piscinas de los lixiviados. En ese momento se acercó una de las
recicladoras, e increpó a Oropeza: "Por qué están despachando el
líquido. No lo hagan. En las noches no podemos comer en nuestras
casas por los olores". Pero
el encargado siguió caminando sin responder.
Las contradicciones
Guarecidos en el vehículo del matutino, porque una vez que salimos del relleno Oropeza consideró que no era necesario que llevarnos a su oficina conversamos con él.
˜ ¿Por qué están despachando los lixiviados al río?
˜ No, en realidad está yendo hacia un drenaje francés, que va a la piscina uno para recircular a otras piscinas y al relleno.
˜ Pero el lixiviado se está mezclando con el agua del río.
˜ No necesariamente. Tenemos conectada esa tubería con los drenajes que van a las piscinas.
˜ No, yo vi que el lixiviado se estaba juntando con el agua del río y no estaba yendo a ese drenaje.
˜ Yo no vi eso. Tal vez lo que vio usted es el agua café, que es agua de lluvia.
˜No, no, era el agua negra que se juntaba con el río.
˜Yo no vi eso. Si quiere podemos ir a ver. Cuando pasó la lluvia, volvimos a subir al cerro de basura para ver la piscina. Pero ya los lixiviados no corrían por el tubo, aunque éste continuaba conectado a la piscina. A un costado había otro ducto que sí unía una piscina con la otra.
Le indicamos cómo corría el líquido negro, y él prometió que tomaría una muestra del río, aguas abajo, para ver si estaba contaminado.
Borrando las huellas
Después de despedirnos enrumbamos por la carretera hacia el sur
del relleno, que es la parte trasera de éste, y el lugar donde se
encuentra la última piscina.
En ese momento, el tractor que vimos descender minutos antes
apilaba tierra alrededor de este contenedor y cuando descendimos
éste se internó hacia el campo donde desapareció. Entonces vimos
que el vehículo rodeaba la piscina con tierra para que ya no fluyan
los lixiviados hacia el río de Villa Ingenio. Pero aún quedaban los
rastros del líquido negro dispersos en una suerte de playa que
rodea la piscina, e incluso cruzando el río recién encauzado en ese
punto. El jugo de la basura desembocaba hacia el agua.
Muchos metros más abajo, siguiendo el curso del río, también
había rastros dispersos de los lixiviados.
Consultado sobre este hecho, el gerente general de Dimensión Enasa,
Rolando Olmos administrador del relleno, respondió que esto "no es
posible".
"¿Hemos visto que de la primera piscina están tirando los
lixiviados al río, por qué lo hacen?
˜ No, lo que hacemos es recircular los lixiviados. El relleno
está colmatado, no hay espacio para hacer nuevas piscinas. No hay
lugar.
˜ También vimos que de la última piscina estaba fluyendo
el lixiviado y que un tractor trataba de arreglar esta situación.
˜ Lo que pasa es que cuando llueve sube el caudal y se usa la
topadora para que no haya filtraciones. No hay contaminación.
˜ Pero hemos visto que los lixiviados estaban fluyendo al río
˜ No es posible, esa acción está prohibida.
Cuadro
Negocian el contrato
La Alcaldía, el directorio de la Empresa Municipal de Aseo de El
Alto (Emalt) y la operadora Dimensión Enasa negociando una
readecuación del contrato del servicio de recolección y disposición
final de la basura de El Alto.
El alcalde José Luis Paredes informó que la empresa incumplió el
convenio y que el mismo tiene deficiencias. Dijo que Dimensión
ENASA debía mantener limpia su área de operación, pero que, por
ejemplo en la Ceja , se ve todos los días gran acumulación de
basura.
Además, el edil indicó que el contrato sólo alcanza a siete
distritos, menos a los distritos 8 y 9. Y la empresa no tiene la
obligación de limpiar las jardineras de la ciudad. Por ello, la
Alcaldía quiere superar estas limitaciones. La empresa está
dispuesta a negociar pero quiere que le paguen las deudas: Emalt le
debe un millón de bolivianos acumulados mes tras mes, además los
usuarios no pagaron 2,5 millones de bolivianos. Emalt debe recibir
65.000 dólares al mes.
Seguimiento...
Villa Ingenio: investigarán vertido de tóxicos en el río
Los tóxicos de la basura son derivados a los ríos que
circundan el
botadero de Villa Ingenio
Las autoridades prefecturales y municipales se comprometieron a investigar el vertido de lixiviados del relleno de Villa Ingenio al río de la zona. La Alcaldía anunció un proceso interno para investigar el hecho y la Prefectura dijo que instruirá una auditoría ambiental para determinar el daño y las sanciones correspondientes.
La Prensa verificó que el miércoles a mediodía los operadores del relleno sanitario conectaron un tubo de polietileno a una piscina, que contiene los líquidos tóxicos, y despacharon las aguas negras rumbo al río. Además el lixiviado de otro contendedor fluía libremente hacia el curso de agua, que corre paralelo al botadero, a pesar de que un tractor amontonaba tierra para evitarlo.
Ante esta denuncia, el alcalde de El Alto José Luis Paredes aseguró que instruirá un proceso administrativo para investigar el hecho: "Inmediatamente voy a pedir un informe e iniciar un proceso administrativo. Tenemos que ver las medidas administrativas contra los que resulten responsables, que pueden ser operarios de Dimensión Enasa o de Emalt (Empresa Municipal de Aseo de El Alto) que es la supervisora", comentó.
Además apuntó que el pésimo tratamiento del relleno fue una de las causas para que pidiera la disolución del contrato con Dimensión Enasa, porque consideró que la empresa no estaría cumpliendo su compromiso de mantener limpia la ciudad. Actualmente, el convenio está en fase de renegociación.
Paredes dijo que el jueves de la próxima semana se reunirá con
los microempresarios que reciclan la basura alteña para ofrecerles,
oficialmente, la administración del relleno a cambio de darles vía
libra para que seleccionen los residuos en las instalaciones de
Villa Ingenio.
Un estudio ambiental
Consultado al respecto, el director de Medio Ambiente de la
Prefectura, Alfonso Cosme, anunció que esperará hasta la próxima
semana para solicitar a Emalt que realice una auditoría ambiental
para establecer el daño provocado por el supuesto mal manejo de la
basura. "Necesitamos una prueba documental y legal para establecer
sanciones", justificó, y, por si fuera poco, añadió que la anterior
la semana verificó in situ el pésimo estado del botadero.
"Las piscinas de percolados han colmatado definitivamente, por lo
que el lixiviado que se genera por la descomposición de la basura
se seguirá evacuando mediante fugas a los cuerpos de agua que se
encuentran próximos al relleno, considerando que no existe la
posibilidad de implementar otra piscina adicional hasta la
conclusión de su vida útil", añadió.
Renglón seguido, dijo que: "Los lixiviados que están siendo evacuados directamente al suelo y subsuelo, están contaminando las aguas superficiales y subterráneas, repercutiendo en la salud de la población colindante y aledaña, la misma que se prove de este líquido elemento de pozos para satisfacer sus necesidades, también es utilizada para el riego y para los animales del lugar".
Un botadero no un relleno
Finalmente, Cosme calificó al botadero: "De acuerdo a una inspección insitu se verificó que por las características técnicas de mal manejo no se trata de un relleno sino de un botadero".
El funcionario prefectural anunció que mientras dure la realización de la auditoría ambiental, entre cuatro y cinco meses aproximadamente, recomendará a Emalt que busque tierra para enterrar la basura y construya nuevas piscinas protegidas con geomembranas para acoger los lixiviados y evitar el colapso de las piscinas actuales.
Los lixiviados tirados al río de Villa Ingenio se unen al río Seke, el que después de cruzar la ciudad se junta con Río Seco.
Cuadro 1
La Prefectura dice que acabó la vida útil del relleno de Villa
Ingenio
"La vida útil del relleno de Villa Ingenio ya ha terminado",
dijo el el director de Calidad Ambiental de la Prefectura, Alfonso
Cosme, aunque el alcalde José Luis Paredes discierne del criterio
técnico.
Cosme argumenta que el relleno ya no tiene espacio para recibir la
basura, carece de lugares para extraer tierra para sepultar los
desechos y considera que las piscinas de lixiviados han
colmatado.
"No existen áreas para seguir realizando la disposición final de la basura, por lo que se está disponiendo por encima de las celdas antiguas que ya han sido selladas, tampoco se cuenta con bancos de préstamos para obtener material de cobertura por lo que no se está haciendo la cubierta de tierra desde hace tres meses", afirmó el Director de Calidad Ambiental.
Sin embargo, el alcalde alteño dice que el relleno aún tiene espacio instruirá la habilitación del espacio de terreno que estuvo destinado a las oficinas de operación. "El relleno tiene vida útil, se está destruyendo una construcción para ampliar las celdas", retrucó.
El año pasado, luego de que los vecinos de Villa Ingenio protagonizarán un bloqueo, la Alcaldía alteña decidió trasladar el relleno al camino de ingreso al nevado Chacaltaya. Pero el cambio fue frenado por la Prefectura, puesto que las nuevas instalaciones no contaban con licencia ambiental. El órgano departamental, además, demandó a la comuna la elaboración de un estudio de impacto ambiental, antes de otorgar el permiso.
Sin licencia ambiental
Pero Cosme reveló que la Alcaldía alteña no entregó ese
documento hasta la fecha.
El alcalde alteño indicó ayer que ese requisito estará listo y
presentado a la Prefectura en la siguiente semana, a fin de
habilitar el nuevo terreno.
"El nuevo relleno está paralizado, por que la Prefectura aún no
autorizó la nueva instalación. Estamos preparando el estudio
ambiental, hemos contratado una consultora. El estudio estará listo
la próxima semana y lo vamos a entregar. El compromiso es que
apenas sea presentado nos van a autorizar a cambiar el destino de
la basura", explicó el burgomaestre. El nuevo terreno está ubicado
a unos metros de la ruta que conduce al nevado Chacaltaya, razón
por la que los andinistas y ecologistas manifestaron su oposición a
que el relleno sea reubicado en ese sitio. Dicen que contaminará el
nevado y afectará la recepción turística.
Cuadro 2
Los riesgos
El director de calidad ambiental de la Prefectura, Alfonso Cosme, advirtió que los lixiviados tirados al río pueden matar la fauna y flora del río, provocar infecciones y diárreas en los pobladores e infectar con fasciola hepática a los animales.
"El agua negra tirada al río altera el PH (contenido del oxígeno), provoca la muerte de la flora acuática, puede provocar enfermedades en la población como diárreas y la fasciola hepática en las vacas, las que si enflaquecen pueden llegar a morir". explicó el funcionario prefectural.

