Honorable Mention

Murciélago: El señor de la noche

Ricardo Herrera Farell   Revista Extra (Periódico El Deber) - Santa Cruz   July 2004


Son perseguidos y varios han sido eliminados por el hombre. En Bolivia hay registradas 112 especies, pero se estima que existen 140. Detrás de las leyendas y mitos que los rodean, estos mamíferos tienen incontables beneficios para el ecosistema y la vida de los seres humanos. Un grupo de biólogos bolivianos los estudian e investigan desde hace cinco años.

No hay animal con peor e injusta reputación que el murciélago. Siempre se lo ha relacionado con leyendas oscuras, supersticiones y una serie de prejuicios que han determinado que sea perseguido y, en muchos casos, aniquilado por el hombre. Pero estos mamíferos voladores ni son la representación del diablo ni todos son vampiros 'chupa sangre', como nos han tratado de convencer algunas películas de terror . Lo que mucha gente desconoce es que son variados los beneficios y el rol que ellos tienen en el ecosistema. Basta con echar una mirada a los que viven en áreas urbanas, éstos llegan a comer 1.200 mosquitos en una hora. Otros pueden transportar y esparcir más de 60.000 semillas por noche, con lo que ayudan a la reforestación natural, y ni qué hablar de los que se alimentan del néctar y del polen de las flores, ya que ellos contribuyen a la polinización de las plantas de los bosques. "La verdad es que si los murciélagos desaparecen no habría el desarrollo de algunas especies maderables, tampoco algunas frutas que consumimos y es más, estaríamos invadidos de insectos. Incluso, la planta de donde se obtiene la materia para hacer tequila es polinizada por estos mamíferos", explica la bióloga Erika Cuéllar Soto.

Durante mucho tiempo la importancia de los murciélagos fue subestimada. Pero se ha podido descubrir sus virtudes gracias a los estudios realizados por investigadores de diversas partes del mundo. En el país un grupo de jóvenes biólogos fundó en 1998 el Programa para la Conservación de Murciélagos de Bolivia, a través del cual se ha logrado conocer la gran variedad que existe en el país y los peligros que corren muchas especies. "Tenemos el registro de 112 y estamos en proceso de identificar una más. Hemos encontrado nuevos grupos con una velocidad increíble y estimamos que hay 140 en todo el territorio nacional. Una cifra que se acerca a los 150 que viven en México y a las 180 de Brasil... Es muy superior a la de otras regiones del planeta", dice Luis Aguirre, coordinador general del PCMB, institución que actualmente reúne a 25 biólogos voluntarios que dedican gran parte de su tiempo a estudiarlos y que trabajan en Santa Cruz, La Paz, Cochabamba y Pando.

El programa cuenta con el apoyo de la Bat Conservation Internacional, organización no lucrativa comprometida con la protección de los murciélagos en el mundo y que ha recibido el apoyo de otras instituciones extranjeras. En los cinco años que lleva en actividad ha trabajado no sólo en la investigación, sino también en el área de educación y conservación. En los primeros tres años los mismos biólogos se tomaron el trabajo de realizar talleres informativos en escuelas, comunidades y asociaciones de ganaderos para dar a conocer la importancia de estos 'señores de la noche'.

En el área de la conservación lograron que el gobierno reconozca, dentro de la Estrategia Nacional de Conservación de la Biodiversidad, que en Bolivia hay 19 especies amenazadas por la destrucción de sus habitats, más de 70 son vulnerables a los cambios de ambiente y una está en peligro de extinción.

Entre todos los mamíferos, el murciélago es el que tiene mayor diversidad de adaptación, y al ser animales nocturnos no compiten con las aves ni ocupan los mismos espacios ecológicos. "Pueden vivir un promedio de 15 años y el periodo de gestación dura tres meses, pero en algunas especies, como la del vampiro común, puede llegar a ocho. Por lo general la hembra tiene una cría por año y llega a vivir hasta más de 30 años", comenta Norka Rocha, mientras muestra la amplia colección de especies disecadas con la que cuenta el Museo Natural Noel Kempff Mercado. Rocha es jefe de la sección de Mastozoología y desde hace cinco años trabaja investigando a estos mamíferos. En busca de ellos ha viajado a Guarayos, al río Apolobamba en La Paz, al parque Kaa Iya en el Chaco y no hace mucho visitó la zona de La Chonta, cerca de Santa Cruz de la Sierra. La bióloga ha dado charlas en colegios y comunidades para tratar de eliminar "los mitos y prejuicios que hay acerca de los murciélagos". Para ello, cuenta con diapositivas, cuadros e incluso un video explicativo que pueden ser solicitados por colegios e instituciones que quieren conocer sobre el tema. Rocha dice que aún falta por investigar muchos aspectos y regiones. "No tenemos un conteo de la actividad de estos mamíferos en la ciudad de Santa Cruz y tampoco en El Pantanal. Eso aportaría en gran medida al estudio de las diversas especies que tenemos en el país", asegura.

Del mayor porcentaje de los murciélagos que se encuentran en Bolivia: el 56% se alimenta de insectos; un 37% de frutos, néctar y polen de las flores; un 4% lo hace de peces y pequeños vertebrados; mientras que sólo un 3% lo hace de sangre. Sin embargo, estos últimos denominados vampiros son los que más problemas traen, porque pueden transmitir rabia. El ganado vacuno es el que mayormente se ve afectado. "Cuando los ganaderos encuentran un tronco con murciélagos u otros lugares donde se refugian, les prenden fuego y matan a especies que en realidad son beneficiosas. Por eso es que nos interesa informar y darles cursos para que reconozcan y controlen a los vampiros y no eliminen a los que les traen ventajas", indica Aguirre. Pero incluso los vampiros parecen tener su lado positivo, ya que las enzimas anticoagulantes que produce su saliva está siendo utilizada en el tratamiento de enfermedades cardiacas y en otras investigaciones médicas.

El trabajo de los voluntarios del PCMB es silencioso y ha sido constante. En el Parque Nacional Kaa Iya, que se encuentra en el Chaco boliviano, se han realizado importantes estudios. Gracias al apoyo de la Wildlife Conservation Society (WCS)se implementó el uso del Anabat, sistema de detección acústica que permite registrar el ultrasonido producido por los murciélagos y transformarlos en sonido audible. Lizzete Siles y Erika Cuéllar formaron parte del grupo que trabajó de agosto de 2002 a mayo de 2003 en estas investigaciones en las que también se utilizaron trampas especiales.

Los resultados de estos trabajos fueron muy positivos. "Hay especies que tienen un vuelo muy alto y disponen de un sistema de radar con el que evitan las trampas con las que son capturados, pero con el método acústico hemos podido registrarlos. Incluso de una especie que se creía no existía en esa zona. Gracias a estos métodos acústicos se pueden organizar planes de conservación y los científicos establecer cuáles son vulnerables o están en peligro de extinción", explica Siles, que actualmente trabaja en un proyecto sobre los murciélagos de la ciudad de Cochabamba.

De forma paralela Marco Antezana Valenzuela ha trabajado con el Anabat en el Parque Madidi. Ha registrado 70 especies, 51 de ellas con trampas denominadas de redes niebla y el resto a través de detección acústica. El biólogo trabaja en esa zona desde 1999 cuando era estudiante y ha realizado su tesis de grado sobre los estudios realizados allí. Su objetivo es ir abarcando otras regiones del parque e ir trabajando de forma paralela en el estudio de otros mamíferos. "Hay muchos miedos injustificados con los murciélagos. Como ocurre con otros animales, si uno no los molesta no pasa nada y en caso de que esto ocurre, ellos son los primeros en escapar. Incluso en las zonas donde hay vampiros es importante tenerles respeto y conocer la importancia que tienen las otras especies", dice el investigador.

Lo cierto es que la ignorancia sobre estos 'señores de la noche' ha determinado que no sólo se les vea con temor, sino que también se los persiga y elimine sin tomar en cuenta las consecuencias que podría arrastrar. Conocerlos y aprender a convivir con ellos de manera armónica es el objetivo que buscan los biólogos que se dedican a estudiarlos y que nos muestran un sendero por el cual deberíamos transitar.

SOS Para el Falso Vampiro

Su nombre científico es Vampyrum spectrun , pero es mejor conocido como Falso vampiro. Este murciélago es el más grande que hay en toda América. Con sus alas extendidas llega a medir más de un metro. Se alimenta de ratones, lagartijas y otros roedores, pero la extinción de su hábitat natural y los ataques de los seres humanos han provocado que sea una de las especies en peligro de extinción. Encontrar ejemplares de este murciélago es bastante raro. En Bolivia se han encontrado apenas cuatro. Luis Aguirre hizo el registro de uno de ellos en el Beni, René Vargas en Cochabamba. Marcos Antezana en el Parque Madidi y Huáscar Azurduy en la zona de Los Fierros, Pampa arbolada del Parque Noel Kempff Mercado. Este último ejemplar se encuentra disecado en el museo cruceño del mismo nombre y puede ser apreciado por los visitantes. Además ha servido para que investigadores analicen sus partes y se conozcan más detalles de él. Los biólogos explican que además de los peligros que actualmente lo persiguen, este murciélago tiene una tasa de reproducción muy baja, lo que ha determinado que estén en peligro de desaparecer. Actualmente se busca diversas maneras de salvarlos.

Detalles

Son mamíferos y por eso tienen el cuerpo cubierto de pelo y sus crias son amamantadas por sus madres.

Sensibles- pueden detectar objetos tan finos y delgados como un cabello o determinar la dirección y atributos de sus presas.
Enfermedades- Son muy pocos los que transmiten enfermedades. Existe mayor posibilidad que perros y gatos tengan rabia a que un murciélago la tenga en estado natural.

Protección- En el Reino Unido se considera como una ofensa no sólo el matarlos, sino también molestarlos en sus guaridas.

Cuento-Las aventuras de Horacio, el murciélago es un cuento producido por miembros del PCMB-La Paz donde se enseña a los niños sobre el tema. Los dibujos son de Alan Hesse.

Datos- Se puede recoger información en www.batcon.org y los interesados pueden comunicarse con el PCMB a través del co rreoPCMB@gmx.net.

Para las charlas pueden comunicarse con Norka Rocha en el Museo Noel Kempff (Irala esquina Velarde). La biblioteca de la Fundación Simón I. Patiño tiene revistas sobre esta temática (Independencia esquina Suárez de Figueroa).
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Algunos de los que hay en Bolivia
(acompañados con fotos)
Vampiro. Se alimentan de sangre haciendo una pequeña herida en la piel. Causan problemas a la ganadería y a otros mamíferos.

Cola libre. Se encuentran entre los más rápidos y se alimentan de coleópteros y polillas. Hay en todo Bolivia

Cola plana. Son insectívoros. Su vuelo es similar al de una mariposa. Su hábitat es el de las zonas tropicales.

Bigotudos. Utilizan sus alas como redes para capturar insectos. En el país sólo se encuentran en el departamento de Santa Cruz.

Nariz de Hoja lanceolada. Son los que más abundan el país. Hay carnivoros, omnívoros e insectivoros.

Nariz cónica. Son pequeños, insectívoros y de vuelo lento. Se han encontrado ejemplares sólo en Santa Cruz.