Entre los años 1978 y 2001 la deforestación se triplicó
Yascara Luz Rivera Diez de Medina La Prensa - La Paz / Nacional September 2004
Necesidades: se debe definir dónde, cómo y cuánto debe crecer
anualmente la frontera agrícola
El proceso de deforestación en Bolivia durante los
últimos 26 años registró un crecimiento de tres veces más que en
1978, con un promedio de 109.033 hectáreas anuales. La
Superintendencia Agraría asegura que se debe elaborar políticas de
suelo, agua y de otros recursos.
En los últimos 23 años, la superficie deforestada en Bolivia se triplicó. De 1.150.700 hectáreas (as) deforestadas, en 1978, a 3.658.463, en 2001, lo que representa un incremento de 2.507.763 has.
Este es uno de los datos que registra el Mapa de Cobertura y Uso Actual de la Tierra en Bolivia, elaborado por la Superindencia Agraria, que entre una de sus atribuciones establece la necesidad de mantener un detalle actualizado del uso actual y potencial de la tierra.
El intendente técnico de esa Superintedencia, Federico Martínez, explicó que este mapa permite tener una visión inmediata del estado actual de los recursos de la superficie del territorio nacional y de sus cambios a lo largo del tiempo.
En 1978, el entonces Servicio Geológico de Bolivia elaboró el primer mapa de cobertura de la tierra, sin embargo, según la autoridad, tuvo que pasar 23 años para que la Superintendencia elabore un segundo mapa de este tipo.
Esta tarea fue financiada por la cooperación danesa, constituyéndose en un hito tecnológico, al ser el primer mapa de todo el país producido por clasificación digital (a través de un ordenador) de 56 imágenes satelitales del sensor Landsat ETM.
La elaboración de las categorías del mapa se basó en el sistema de clasificación de la Cobertura de la Tierra (LCCS Land Cover, Classification System) de la FAO y ha diferenciado la cobertura vegetal con mayor detalle que el mapa de 1978.
La elaboración de este instrumento fue ejecutado por un un
equipo de profesionales bolivianos encabezados por Raúl Lara y
contratados por la Superintendencia Agraria.
Martínez aclaró que los grandes cambios en el uso y la cobertura de
la tierra pueden causar resultados ambientales negativos en el
clima, el régimen hidríco y la disponibilidad de recursos
naturales.
El mapa de cobertura actual ha permitido también detectar en el
periodo de comparación de 23 años (1978-2001) que Santa Cruz fue el
departamento que mayor cantidad de deforestación tuvo, llegando de
618.000 a 2.155.471 hectáreas.
El departamento de La Paz también registró un incremento considerable en la cantidad de áreas deforestadas: 272.900 hectáreas, en 1978, a 678.035; en 2001.
Según el estudio de la Súper Agraria, el promedio anual de deforestación registrado para fines agropecuarios en todo el país fue de 109.033 hectáreas.
Martínez explicó que a pesar de los problemas que hay en el país referidos a los suelos y a las prácticas productivas que tienen los bolivianos, la ocupación del territorio en estos 23 años ha sido relativamente ordenada.
Según la autoridad esto quiere decir que las tierras que se han deforestado, se han utilizado -efectivamente- para la producción agrícola y pecuaria, lo que ha hecho que nuestra producción aumente.
Martínez admitió que si bien los 2.507.763 de hectáreas deforestadas en estos 23 años es una cantidad importante, están dentro de los valores alcanzados por otros países vecinos.
Por ejemplo, el Brasil pierde cada año 2.309.000 hectáreas de
bosques, el Perú 269. 000 y Bolivia pierde 109.000 hectáreas año,
cifra que no representa ni la mitad de lo que pierde anualmente
Perú.
"Esto quiere decir que no hubo una conversión de bosques tan
fuerte, es importante pero no ha sido tan dramática", aclaró.
La autoridad explicó que los datos obtenidos científicamente a través de las imagenes satelitales demuestran que las estimaciones que se manejaban en el país y que fueron realizadas por otros organismos, como la FAO, eran sobreestimadas porque establecían que la superficie afectada por deforestación llegaba en Bolivia a 161.000 hectáreas cada año, cuando en realidad sólo alcanza a 109.000.
El informe establece que la deforestación más importante se realizó en áreas de buena aptitud para el uso agrícola, como Pailón y los Troncos, en Santa Cruz. Aunque también en aquellas tierras de baja aptitud para el uso, como es el caso de Caranavi, en el departamento de La Paz, y del Chapare, en Cochabamba.
Nieves y hielos
Otro resultado del mapa de cobertura y uso actual de la tierra señala la disminución de 66 .907 hectáreas de nieves y hielos permanentes y temporales.
Para el intendente Martínez, si esta reducción continúa al mismo
ritmo pone en peligro la provisión de agua potable en los próximos
años, especialmente para la ciudad de La Paz y el Altiplano. Estas
66 mil has representan casi el 30 por ciento de la cobertura que
había en 1978.
En estos 26 años, Bolivia también registra una importante
disminución de los cuerpos de agua y de humedales (ríos, lagos y
algunas) que han bajado de 1.419.700 hectáreas a 1.380.518, lo que
representa una pérdida de 39.000 hectáreas, aproximadamente.
Según el estudio, esta pérdida podría asociarse al calentamiento global, pero, en criterio del intendente agrario, este dato no es concluyente, salvo en la disminución del espejo de agua del lago Poopó en 151.800 hectáreas, pero cuya causa se atribuye a razones hidrológicas.
Superficie cultivada
La superficie cultivada sufrió variaciones en sus superficies que van de 2.879. 400 hectáreas en 1978 a 4.378.688 en 2001. Este es un incremento importante, la autoridad agraria evidencia que la frontera agrícola ha crecido, lo que se corrobora por el incremento de la producción.
"El país produce ahora más de lo que producía hace 23 años cuando la cantidad de soya era cero, actualmente está llega a 1.300.00 toneladas", dijo.
Tierras eriales
A diferencia en el caso de las tierras eriales, (desprovistas de vegetación con acumulación de arena, playas de ríos, tierras completamente erosionadas) y las tierras con vegetación dispersa ( es decir marginales para su aprovechamiento por su escasa cobetura por los suelos o climas extremos y con mayor riesgo de erosión), se establece un crecimiento de 12.610. 100 hectáreas en 1978 a 14. 182. 615 hectáreas en 2001.
El Intendente explicó que estas son tierras dañadas en proceso de erosión, descertificación y salinización es decir que pierden su actitud productiva.
Esto se concentra muy fuertemente en Tarija, Oruro Potos y lo que es la zona andina de Chuquisaca y Cochabamba . En consecuencia las tierras del occidente que tradicionalmente producian para el mercado interno papa, habas están perdiendo capacidad productiva y por lo tanto puede poner en riesgo a mediano plazo la provisión de alimentos y la seguridad alimentaria del país.
Los bosques
Los bosques cubren cerca de la mitad del territorio nacional
entre el 49.2 y 54.7 por ciento.
La pérdida registrada alcanza a 2.374.791 hectáreas de tierra. Es
decir de que los 56.468.400 hectáreas que existían hace 23 año, en
2001 se alcanzó a 54.093.609 hectáreas principalmente por el avance
de la frontera agrícola.
Pastos y arbustos
De las 33.830.700 hectáreas de tierras con pastos y arbustos con los que contaba la superficie nacional en 1978, en 2001 se evidenció 33.244.031 hectáreas . El análisis comparativo establece una disminución de 586.669 hectáreas.
Rasgos culturales
El mapa de cobertura del uso actual de la tierra de Bolivia
describe el estado físico de la superficie de la tierra.
Originalmente, este término comprendia sólo el tipo de vegetación
que cubria la tierra, pero posteriormente fueron incluidos los
rasgos culturales es decir construcciones,áreas urbanas que por lo
general genran crecimientos desordenados en las ciudades.
El diagnóstico realizado por la Superindencia Agraria establece que
en en los últimos 23 años los rasgos culturales o crecimiento en
las ciudades sufrió un crecimiento de 14.900 hectáreas en 1978 a
46.142 en 2001.
Frontera agrícola
Frente a la variación que hansufrido los principales usos de la tierra, el intendente agrario, Federico Martínez recomendó la definición anual de las áreas anuales de crecimiento de la frontera agrícola de modo que esta no afecte a los recursos forestales.
Según la autoridad esta definición debe incluir la ubicación geográfica, los volúmes de superficie forestal a convertir anualmente, de tal forma que todo este proceso que incluye - chaqueos y de incorporación de tierras forestales a la producción- sea ordenado y con una visión global.
Martínez explicó que si bien el país cuenta actualmente con más de dos millones de hectáreas que poseen aptitudes naturales para los cultivos intensivos -sin maquinaria-se ha evidenciado que las tierras que efectivamente tienen potenciál agrícola ya están siendo ocupadas en su totalidad y si esto ocurre las nuevas tierras van a ser escasamente productivas.
Desaparición total
El intendente Técnico de la Superintendencia Agraria, Federico
Martínez advirtió que de continuar con la tasa de deforestación
anual detectada en los últimos 23 años -1978 y 2001-se puede
esperar la desaparición total de los bosques bolivianos en un
lapso de entre 496 a525 años, a partir del 2001.
La autoridad reiteró que de acuerdo a el diagnóstico realizado por
su despacho -que establece un periódo de comparación de 23 años- el
fenómeno de deforestación tiene un promedio anual de unas 109.000
hectáreas.
Entretanto, Martínez señaló algunas recomendaciones tendiendes a evitar esto. Por ejemplo , dijo que se debe concluir con los planes de uso de suelos que faltan en los departamentos de La Paz, Oruro y Cochabamba , este trabajo debe ser abordado por por el Ministerio de Desarrollo Sostenible y aprobados por Decreto Supremo.
Para la autoridad es necesario aplicar y definir una política de manejo y conservación de suelos que permita individualizar las zonas estabilidad ecológica débil.
"Hay tierra en zonas de Potosí de Oruro que por la salinización y erosión actualmente son improductivas , por lo que se debe hacer una política de recuperación de suelosy en esto entra una intervención directa del Estado", dijo.
Otra de las sugerencias de la Superintendencia es que todas las actividades de control y fiscalización del uso de la tierra tienen que ser descentralizadas dando un mayor rol y protagonismo a las prefecturas y a los municipios en coordinación con ese despacho.
Agua
El Intendente señaló su preocupación por el tema del agua, en su criterio de continuar estos cambios en el uso de la tierra existe el peligro de la provisión de agua potable para el futuro especialmente para las áreas urbanas, pero además la disposición de riego para el apoyo productivo .
Frente a esto se hace necesario definir una política nacional de manejo de los recursos hidrícos y dentro de esa política nacional tiene que haber una nueva Ley de Aguas porque la actual esta caduca siendo del primer decenio del siglo pasado.
Aclaró de que el tema del agua no sólo esta referido al cauce hay ciertos ciertos servicios ecológicos que hacen que haya acumulos de agua en ciertas zonas como la reserva del Chore, más que su valor forestal es que permite que toda la cuenca del río grande tenga agua todo el año. Sí esa área se sigue afectando se pone en riesgo la estabilidad del río.
Detalles
Los cambios en el uso de la tierra no necesariamente implican una degradación de la tierra.
Esta variación no siempre significan una disminución de la productividad.
La mayor parte de los cambios de uso de tierra tienden a mejorar las condiciones de vida.
Los procesos de degradación no son siempre intencionales y pueden ser inevitables cuando se generan por sobrevivencia.

