Satisfacción Universal

Byron Ron   Diario La Hora - Ambato   July 2005


La comunidad científica mundial, las organizaciones de defensa de la Naturaleza, los movimientos ambientalistas, La organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), las universidades de la Unión Europea, Japón, Canadá y Luxemburgo, El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y los medios de comunicación masiva nacionales e internacionales, estuvieron pendientes de la evolución del problema generado por el Juez segundo de lo Civil de Galápagos, Teófilo García, de entregar la isla Baltra en propiedad de la Fuerza Aérea ecuatoriana.

Es que con esa acción absurda, inconstitucional, arbitraria e ilegal, se estaba poniendo e grave riesgo la conservación de las especies botánicas y zoológicas de su entorno, parte importante de nuestra provincia insular que todos los ecuatorianos estamos obligados a conocer, amar y defender, no solamente porque es nuestra y forma parte del tejido vital de la identidad nacional, sino porque somos los responsables de preservar este santuario único de diversidad biológica.

Este insólito evento, agravado por la "coincidente" intención depredadora de pequeños grupos de pescadores, empecinados a acabar con especies marinas en peligro de extinción, aupados por los politiqueros criollos, nos estaban conduciendo a ser catalogados, en el concierto internacional, como los bárbaros del siglo XXI, cuando hasta en las comunidades más remotas del planeta se hacen esfuerzos por conservar las especies nativa, fuente de riqueza, salud y bienestar para las actuales y futuras generaciones.

La nueva resolución del Juez (que le honra, por ser humanos reconocer errores), de declarar la nulidad de lo actuado, volviéndose las cosas a su estado anterior, acogiendo la demanda planteada por el Cabildo de Santa Cruz con el respaldo de los Ministerios de Agricultura, Turismo y Medio Ambiente, Estación Científica "Charles Darwin", Parque nacional Galápagos, Autoridad Interinstitucional del Manejo de la Reserva Marina, planteada con estricto apego a la Ley Especial de Galápagos y que en su momento tuvo eco en el Congreso Nacional, Corte Suprema de Justicia y en la misma Fuerza Aérea Ecuatoriana que optó por allanarse al reclamo de los moradores de la isla, satisface plenamente al mundo civilizado y a sus instituciones representativas, trayendo sosiego al pueblo ecuatoriano, que respira tranquilo, ve restaurada su autoestima y rescata su credibilidad como guardián de Galápagos: "Patrimonio Natural de la Humanidad".

De esta manera se cierra un episodio bochornoso de nuestra historia territorial reciente, en la que, sin duda alguna, desempeñaron un papel protagónico los medios de comunicación social del país.

Ellos, a través del proceso informativo, del análisis noticioso, de la opinión periodística documentada, seria, veraz y objetiva, desbrozaron el camino hacia la solución de este conflicto ecológico y conservacionista de interés mundial.

Es una lectura a tomarse en cuenta donde la contaminación petrolera, la destrucción masiva del bosque, la comercialización clandestina de plantas y animales, la polución de minerales extractivos, atentan contra la naturaleza.

En las páginas de "XXX", consignamos una vez más la vocación irreductible del pueblo ecuatoriano hacia la libertad de expresión, reivindicando su derecho permanente a estar bien informado.