El dinero del petróleo agita a la Amazonía
Franklin Vega Diario El Comercio - Quito November 2004
Los pueblos cuestionan las actividades hidrocarburíferas. Los problemas con las compañías no trascienden por la distancia de donde ocurren y porque se negocian compensaciones económicas con los afectados.
El sol está en lo alto, el único lugar fresco es la orilla del río Napo en la comunidad de Chiru isla, asentada a la mitad de la ruta fluvial entre Coca y Nuevo Rocafuerte, en la Amazonia. El termómetro marca 40 grados centígrados aún bajo la poca sombra disponible. La sensación de ahogamiento se desvanece al ingresar a una casa tradicional quechua. Las paredes de tabla de 1,5 metros de alto y el techo de palma real ayudan a disipar el calor. El interior es fresco a pesar de que 60 personas están sentadas en el contorno de la casa. Allí, la comunidad analiza cómo negociará con Petrobras, pues en sus tierras se construirá un oleoducto para la explotación del Bloque 31, dentro del Parque Nacional Yasuní. La reunión fue el lunes 15 de noviembre, en la cual esperaban la participación de un funcionario de Petrobras.
La comunidad sabe que si "hace respetar la Ley" puede
beneficiarse con algo del dinero del petróleo. Hasta ahora
consiguieron la construcción de una casa comunal con el apoyo de
Pérez Compac. Fermín Gutiérrez, presidente de Chiru isla, comenta
que saben cómo actuar con la petrolera. "Hace un año ingresaron sin
autorización a nuestras tierras y pagaron 20 000 dólares de
indemnización". Aguas arriba, en la comunidad de Samona, la
historia es similar. El domingo 14 de noviembre se realizó una
reunión con Juan Carlos Avellaneda, responsable de Relaciones
Comunitarias de Petrobras. El objetivo era delinear el convenio con
la empresa. Ellos ya recibieron 60 000 dólares en efectivo de la
misma petrolera, los cuales se distribuyeron entre los 94 socios.
Según Germán Grefa, vicepresidente de Samona, fue por el trabajo de
Petrobras en sus tierras sin autorización.
"Acordamos 100 000 dólares, una parte en efectivo y la otra en
materiales de construcción". Empero, Avellaneda explica que este
dinero les correspondía como compensación, según lo dispone la Ley.
Este Diario intentó obtener una versión oficial de Petrobras, desde
el 16 de noviembre, pero no se cumplió la cita ofrecida por la
compañía. A una hora en canoa, sobre las aguas cafés del Napo, está
la comunidad quichua de El Edén. Allí han negociado un colegio
técnico, un dispensario médico y viviendas para los maestros con el
apoyo de la petrolera Occidental (Oxy). Gerardo Salazar, presidente
de la comunidad, indica que el convenio para asistencia médica y
educación se cumple sin mayores contratiempos, pero que los daños
ambientales no se reparan. "El agua de formación de los pozos la
vierten a los ríos sin tratamiento".
Salazar presentó la denuncia, que la comunidad hizo el 28 de
septiembre, al Ministerio de Energía y Minas, por un derrame de
crudo cerca del río Yuturi, en un sitio a siete kilómetros del
centro poblado. Como respuesta, se informó que se realizaría una
inspección en la zona. "Nos avisaron con dos horas de anticipación,
y solo pudimos ir dos personas a verificar los daños". Mientras
Salazar habla, el estruendo de un helicóptero enorme con dos
hélices, se escucha sobre el bosque.
Fernando Albuja, gerente de Relaciones Externas de Oxy, replica las
afirmaciones e indica que mantienen una operación "cerrada" y que
toda el agua de formación se reinyecta en pozos del bloque. Pero
este no es el único frente de Oxy. En la carretera que une
Shushufindi con Limoncocha está el territorio de la comunidad shuar
de Yamanunka y se sobrepone con el bloque 15 operado por Oxy. Tomás
Juenga, presidente de Yamanunka, explica que la compañía no quiere
atender sus requerimientos. "Están abriendo nuevos pozos y causando
daños ambientales".
Este Diario acompañó a Luis Chiriapu, síndico de Yamanunka, a un
recorrido por los predios comunitarios con el fin de constatar las
denuncias de la comunidad, pero los guardias impidieron el acceso
de los comuneros a los pozos y al relleno sanitario. El 13, día del
recorrido, estaba prevista una reunión entre la comunidad y los
funcionarios de Oxy, pero la cancelaron. En una carta firmada por
Fernando Granizo, gerente de relaciones comunitarias de Oxy, se
pedía una nueva fecha: el 27 de noviembre, pero también se
suspendió. Ermel Chávez, presidente del Frente de Defensa de la
Amazonia, señala que parte de la comunidad está dividida, debido a
la forma de negociar de Oxy. "Ellos hablan solo con los
propietarios de los terrenos que les interesan, les pagan algo y
empiezan a trabajar. Lo que no se dan cuenta es que no están en
igualdad de condiciones ante la empresa". Según Juenga, un reflejo
de esta estrategia es el relleno sanitario, el cual se utiliza
solamente para depositar los desechos de la compañía. Pero Granizo
asegura que la división de Yamanunka es anterior a la operación de
la compañía.
Una campaña para vender las actividades adicionales
Desde el inicio de noviembre, en los medios de comunicación se
han presentado varios anuncios publicitarios que muestran una
faceta del trabajo de las compañías petroleras en la Amazonia.
Anuncios de Occidental, Repsol, Texaco y OCP han aparecido en
diarios y en la televisión sobre sus operaciones en la Amazonia y
los proyectos de compensación que realizan en los lugares donde
desarrollan sus actividades. A criterio de la bióloga Judith Borja,
colaboradora del Refugio Pasochoa, "el utilizar imágenes de
Limoncocha sin considerar lo que sucede en las comunidades es una
forma de manipular la información". Enrique Proaño, gerente de
Relaciones Externas de Repsol YPF, afirma que es una coincidencia
que los anuncios de las petroleras salgan en la misma
temporada.
"Desde principios de año esperábamos mostrar el trabajo que realiza
la Fundación Repsol YPF. No es una campaña publicitaria sino
informativa, pues no inundamos la prensa con anuncios
publicitarios". Según Proaño, Repsol invirtió 191 000 dólares para
mostrar sus actividades adicionales a la explotación petrolera. "No
es un lavado de imagen, no queremos tapar nada, pues cumplimos
normas ambientales estrictas como lo avala la certificación ISO 14
001". Por su parte, Fernando Albuja, gerente de Relaciones Externas
de Occidental (Oxy), recalca que la publicidad de su empresa no se
acordó con la de las otras petroleras. "La campaña es parte de la
conmemoración de los 20 años de operaciones ". Empero, no indica el
monto invertido.
Punto de vista
Jon Arruti / Pastoral Social , Vicariato de Aguarico
El dinero no es la solución
De las comunidades que conozco, la relación con las petroleras es tensa y las compañías negocian asuntos puntuales que, generalmente, no compensan el daño causado en los territorios. Las petroleras se aprovechan de la necesidad de dinero rápido que tienen las comunidades para logar autorizaciones para explorar y explotar el petróleo en sus tierras. Por ejemplo, construyen aulas a cambio de abrir nuevos pozos o entregan dinero por realizar estudios sísmicos. Uno de los mayores problemas es que no tienen una visión de futuro y la entrega de recursos no es una solución, mas sí buscan crear divisiones. En la Pastoral Social de Aguarico solo trabajamos con las personas que se acercan a pedir asesoría y respetamos sus planteamientos ante las empresas, a pesar de que sus reivindicaciones no las consideremos apropiadas para su comunidad.
El dato
El proyecto ITT (Ishpingo, Tambococha, Tiputini) vecino al Parque Nacional Yasuní y la Reserva Cuyabeno es el próximo escenario.

